Metallica no son silenciados por el España – Inglaterra: así fue su concierto más desafiante en Madrid

Con la final de la Eurocopa al mismo tiempo, Metallica salió al escenario y absorbió la energía del público

Cordon Press

Metallica no son silenciados por el España – Inglaterra: así fue su concierto más desafiante en Madrid

Redacción digital

Publicado el - Actualizado

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Hace unas semanas, un músico se iba del escenario en un festival en Sevilla porque la gente estaba más pendiente de ver jugar a España que de lo que estaba ocurriendo sobre el escenario. Más de un agorero pensaba que Metallica, en su segunda fecha en Madrid, iba a verse eclipsada por la final de la Eurocopa. El buen hacer y el ruido de los de San Francisco, sin embargo, se acabó imponiendo.

Como el que va a clase y no quiere atender, no faltaban móviles en el Metropolitano cuya luz verde delataba que había más de uno que iba a intentar ver el partido y el concierto al mismo tiempo. Sin embargo, es complicado no prestar atención a una banda que, además, pareció guardarse su repertorio más potente para su fecha del domingo. Y no es que el primero fuera flojo, pero “For Whom The Bells Toll”, “Whiplash”, “The Unforgiven”, “One”, “Fight Fire With Fire”, “(Welcome Home) Sanitarium” y, por supuesto, “Enter Sandman”, que sirvió de broche final, fueron sólo algunas de las canciones que sonaron en un show de sobresaliente.

Ah, y ya podemos decir que “Inammorata”, la canción más larga de su historia, ha sonado en nuestro país. Dentro de que los temas de los nuevos álbumes son los que más bajón pegan (y eso se nota en la afluencia de gente en los baños y en las colas de las barras), es bonito poder haber disfrutado de ella en directo.

También sonó “Lux Aeterna”, el corte más potente de '72 Seasons' y una muy bien recibida “Moth Into the Flame”, del 'Hardwired... To Self-Destruct', a la que ya podemos catalogar de clásico de la banda. Si el publico manda, entonces esa canción está destinada a quedarse entre sus grandes éxitos.

El sonido, eso sí, falló por el recinto del que se trata. En las gradas se evidencia que, pese a ser un lugar portentoso, el Civitas no termina de estar, en lo sonoro, a la altura de grupos como este. La primera canción, el “Whiplash” que antes mencionábamos, sonó totalmente descompensado en sus primeros compases. Eso sí, la cosa fue mejorando según avanzó la noche.

El otro día te hablábamos, dentro de nuestra crónica del viernes, sobre lo que se echaban de menos los “doodles” de Kirk Hammett y Robert Trujillo. Pues bien, han vuelto y, madre mía, qué locura. Esta vez no fueron Los Nikkis, fue Miguel Ríos. Ver al bueno de Rob cantando “Bienvenidos” es algo que quien escribe estas líneas jamás podrá olvidar. Seamos sinceros, si alguien te cuenta esto ayer, pensarías que se trata de un sueño de algún friki al que le encanta el rock. Queremos más de estas cosas, por favor, porque nos hacen muy felices.

Los goles no se cantaron en exceso, pero sí que se notó que había partido. Fue justo mientras sonaban las primeras notas de “One”, impecablemente interpretada y con una genial producción visual, como siempre, cuando acababa el partido y España se proclamaba campeona. De repente, un gigantesco grito y abrazos en las gradas. La celebración ya había comenzado y Metallica ponía la banda sonora. Los de San Francisco no se hicieron pequeños, todo lo contrario: canalizaron la energía de todos los presentes, rebosantes de alegría, e hicieron del final del recital algo apoteósico.

El show, como comentábamos, era un desafío para James Hetfield y compañía. Quizás el más grande al que se han enfrentado en España. Sin embargo, el conjunto dominó. Si hubieran tenido un balón en juego, habrían dominado la posesión y habrían generado todas las oportunidades posibles. De esta noche salen dos campeones: nuestra Selección, sin duda, y unos Metallica por los que, a falta de trofeo para ellos, alzaremos una copa. Ellos también han conquistado Europa.