El accidente de Lynyrd Skynyrd: premoniciones, un avión destartalado y una tragedia irremediable

Pese a las preocupaciones de todos los miembros de la banda, Lynyrd Skynyrd sufrió un accidente de avión que cambió su historia para siempre 
El accidente de Lynyrd Skynyrd: premoniciones, un avión destartalado y una tragedia irremediable

 

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Dentro de unos meses, llegará a los cines 'Street Survirors: The True Storie of the Lynyrd Skynyrd Plane Crash', la película en que Artimus Pyle, quien fuera batería de la banda, contará su versión de lo sucedido aquel oscuro 20 de octubre de 1977. Aquel accidente de avión acabaría con la vida del vocalista Ronnie Van Zant, el guitarrista Steve Gaines y la corista Cassie Gaines, así como la del road manager de la banda, Dean Kilpatrick, y el pioto y copiloto del avión

Todo comenzó la tarde del 20 de octubre de 1977, cuando los miembros de Lynyrd Skynyrd se juntaron por última vez en Greenville, South Carolina. Su último disco, 'Street Survivors', había sido todo un éxito y acaban de dar un concierto en la localidad. La siguiente parada era Baton Rouge, en Louisiana. Para llegar a tiempo, la banda tendría que echar mano de su avión. 

El terrible accidente no se podría considerar una sorpresa, teniendo en cuenta que su vehículo, un Convair CV-240, estaba en un estado deplorable. El avión tenía 30 años de antigüedad y, días antes del trágico vuelo, ya había emitido sonidos extraños y, de hecho, se había incendiado en su motor derecho. Esto sucedió durante el viaje a Greenville, en el que la banda consiguió llegar sana y salva. 

Los miembros de la banda no estaban nada convencidos de volver a subirse al avión y, de hecho, querían ponerlo en venta y hacerse con otros. Una banda que estuvo interesada en hacerse con él fue, de hecho, Aerosmith. Unos meses antes, varios representantes del grupo se acercaron a ver el avión para evaluar si les merecía comprarlo. Como era obvio, al verlo, se dieron cuenta de que no merecía la pena pagar por un trasto tan machacado. 

Lo peor de todo fue que, en aquella reunión de negocios, se vio, presuntamente, a los dos pilotos pasarse una botella de Jack Daniels mientras revisaban el vehículo aéreo. Incluso aunque a alguien le hubiera merecido la pena hacerse con el avión, los pilotos no eran de fiar. Puede que, indirectamente, aquel desafortunado evento salvase la vida de Joe Perry, Steven Tyler y compañía. 

Todo esto no le importó tanto a Peter Rudge, el mánager de la banda, que lo comrpó por un precio ridículo, 15.000 dólares. La banda había tenido problemas viajando en aerolíneas privadas. A Van Zant no le gustaba volar y había provocado unos cuantos accidentes a lo largo de los años. Sin embargo, el conjunto tenía dinero de sobra para adqurir un vehículo a la altura de su caché. Aquella compra representaba una grieta entre el representante del grupo y sus integrantes. Las cosas no se estaban haciendo bien -o más bien de forma cutre y "barata"- y los miembros del conjunto se lo habían recriminado en varias ocasiones. 

La premonición 

Aquella noche la corista Jo Jo Billingsley tuvo una terrible pesadilla. Van Zant la había contratado para unirse a la banda después de ver su trabajo como cantante de The Honkettes. Así lo narró ella años después: "Tuve un sueño muy real en el que veía el avión estrellarse contra el suelo. Les vi gritando y llorando, vi fuego. Me levanté aterrorizada y mi madre corrió a preguntarme que me pasaba. Le conté que había soñado que el avión se estrellaba y ella me dijo que todo había sido un sueño. Yo le contesté: '¡No, mamá, era demasiado real!'". Por desgracia, así fue. 

Billingsley sería la única componente de la banda en no subirse al avión, aunque no la única en negarse a hacerlo. 

"Si tienes que morir, lo harás. Sube al avión"

El plan de Lynyrd Skynyrd era llegar a tocar en el Madison Square Garden de Nueva York. Aquel tour estaba siendo tan exitoso que parecía que nada iba a ser capaz de pararles. Esta vez lo harían bien, en cuanto llegaran a Louisiana, la banda compraría otro avión, nuevo y mejorado, que les permitiera viajar con seguridad de un lugar a otro. Sin embargo, aún les quedaba un viaje más en aquel peligroso medio. Como ya te hemos contado, la banda no tenía ninguna gana de subirse al avión después del último susto que les había dado. Tentar a la suerte era una mala idea. 

Casey Gaines moriría en aquel viaje, pero nunca quiso subir al avión. Aquel día, Gaines se escondió en la parte de atrás de uno de los caminones del equipamiento para no tener que arriesgar su vida. Fue Ronnie Van Zant el que la convenció apelando al destino, sin tener ni idea de la tragedia que les aguardaba. "Si el Señor quiere que mueras en este avión porque es tu hora, es porque ha llegado. Venga, vamos. Tenemos un concierto que dar", le dijo. En efecto y por desgracia, era su hora.  

Años antes, en Tokyo, Van Zant le dijo a Artimus Pyle que estaba seguro de que no llegaría a los 30, pero que se iría al otro barrio con las botas puestas, en la carretera. Lynryrd Skynyrd era una banda sureña y más de 10.000 fans les esperaban en Louisiana. El cantante no pensaba decepcionarles y hubiera hecho cualquier cosa por llegar allí. 

El accidente 

Poco antes de las cinco de la tarde, el avión salía con 26 personas metidas en él. Aunque todo el mundo estaba asustado, todo el mundo pareció tranquilizarse al ver que las cosas iban bien. El avión había despegado sin ningún problema y no se habían vuelto a ver fogonazos ni a escuchar ruidos de ningún tipo. 

Van Zant llegó a echarse una siesta. Parte de los pasajeros jugaban al poker. Todo el mundo estaba tranquilo, con la seguridad de que llegarían a tierra. Dos horas y media después, comenzaron los problemas. 

Uno de los roadies de la banda, Marc Frank, narró que vio cómo el motor derecho, el que había dado problemas anteriormente, comenzó a soltar gasolina durante el vuelo hasta que, de repente, el motor de paró y el avión comenzó a dar tumbos en el aire. Los pilotos intentaron mantener estable el avión para que no comenzase a hacer trombos. Entonces, el motor izquierdo también se paró. A 10.000 pies de altura, el avión se había quedado sin combustible. 

Aparentemente, McCreary y Gray, los pilotos, intentaron transferir gasolina del motor izquiero al derecho, intuyendo que había un problema. Sin embargo, eso provocó que el avión se quedara totalmente seco. Todo indica que había una fuga, puesto que en Grenville, se había repostado combustible suficiente como para hacer el viaje sin problmas. 

Artimus Pyle era un piloto entrenado y vio cómo todo esto sucedía. Nadie dijo nada, pero el sonido del viento y el silencio de los motores delataba el problema. Entonces, el batería entró en la cabina y vio el terror en los ojos del piloto, que le ordenó que le dijera a todo el mundo que se sentara en su asiento y se abrochara los cinturones. Así lo hizo, desperando también a Van Zant de su siesta. El cantante se levantó tranquilo y hasta molesto de que interrumpieran su descanso. 

El avión estaba demasiado lejos de cualquier aeropuesto para hacer un aterrizaje de emergencia. Entonces, los pilotos comenzaron poner el avión a 90 grados, con sus alas perpendiculares al suelo. Durante 10 minutos, intentaron estabilizar el aparato, que descendía poco a poco hacia su inevitable final. La luz solo permitía ver las copas de los árboles que se situaban en el suelo. Los miembros de la banda comenzaron a rezar en silencio. 

Greg Odom, el jefe de seguridad de la banda les dijo a los pilotos que esperaba que salieran vivos de aquella, porque les iba a matar. Ronnie Van Zant le dio la mano a Pyle y se sentó en su sitio en silencio. "Ronnie sabía que iba a morir", recordó Pyle. 

El avión descendió entre los árboles, en un bosque alejado de la civilización y las ramas comenzaron a golpear el areoplano con fuerza, separando sus alas, la cabina en la que estaban los pilotos y la cola del avión. El resto del avión con los 24 pasajeros restantes, se golpeó contra el suelo y avanzó durante 150 metros, con los consiguientes golpes contra árboles y rocas. 

El resultado fue terrorífico. Los dos pilotos habían muerto. Dean Kilpatrick salió disparado y también había fallecido, así como Steve Gaines, que murió en el impacto y su hermana, Cassie, que salió disparada del avión y falleció poco después. En cuanto a Van Zant, un golpe en la cabeza durante el impacto acabó con su vida al instante. Las predicciones eran reales y la desgracia había golpeado con una fuerza inusitada. 

"Cuando escuché que había habido un accidente de avión, supe que Ronnie era uno de los que no habían sobrevivido", narró la mujer de Ronnie, Judy. "Me había hablado de ello tantas veces que supe que aquel momento era el que me había estado anunciando"

Los supervivientes

Al final, varias personas habían sobrevivido al accidente, pero aún quedaba lo más imporante para salir de aquella con vida, buscar ayuda. Muchos de los que se habían estrellado estaban heridos. Artimus Pyle no rezó durante la caída, el músico, que había sido militar, comenzó a mirar si había algún signo de civilización por la ventanilla. Sabía que se iban a estrellar y lo imporante era saber hacia dónde ir una vez sucediese. 
Por suerte, el batería encontró una granja a la que pudo ir a buscar ayuda junto a algunos de los supevivientes que habían conseguido salir de los restos del maltrecho avión. Fue Johnny Mote, un granjero local, de tan solo 22 años, el que se acercó al escuchar el ruido de la caída, asumiendo que aquel ruido tenía algo que ver con los animales. 

Cuando vio a tres hombres sucios y llenos de sangre, el granjero sacó una escopeta y dio un tiro al aire. Los tre ocmenzaron a gritar, pidiéndole que no les hiciera daño. Al final, el granjero se dio cuenta de que estaban diciendo la verdad explicándole lo que había pasado y llamó a todos los vecinos de la zona para que ayudasen a los heridos. 

Más de 100 personas se acercaron a la zona. Unos para ayudar y otros para robar. El hecho de que el avión no tuviera combustible ayudó a que no hubiera explosiones y, por lo tanto, muriera menos gente en la caída.

Las secuelas de aquel accidente fueron graves. Varios de los supervivientes no llegaron a superar el trauma de lo sucedido. Lynyrd Skynyrd volvería 10 años después, con el hermano pequeño de Van Zant como cantante y Gary Rossington como único miembro original. Pyle sólo se quedaría en el conjunto cuatro años más, antes de salir tras una pelea con Judy, la mujer de Ronnie Van Zant.

El resto, como se suele decir, es historia. 

RockFM