La acusación de Ramones a Sex Pistols por el fracaso de su disco 'Rocket to Russia': "Nos jodieron los planes"

La banda de Queens culpó a los británicos de sus bajas ventas y de cambiar la imagen del punk para siempre, una historia que te contamos en 'Los 50 esenciales de RockFM'

Redacción digital

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En RockFM seguimos desgranando las joyas del rock en 'Los 50 esenciales', y esta semana viajamos a 1977 para aterrizar en el tercer disco de los Ramones, 'Rocket to Russia'. Lanzado el 4 de noviembre de 1977, este álbum es considerado por muchos una obra maestra que, sin embargo, no cosechó el éxito comercial esperado. La banda siempre tuvo claro a quién culpar: a los Sex Pistols, por, según ellos, cambiar la imagen del punk para peor.

El disco recibió críticas muy favorables que alababan la madurez en su producción y la calidad de su sonido respecto a sus dos trabajos anteriores. A pesar de que el crítico Stephen Thomas Erlewine lo nombró su disco preferido de la banda, el álbum apenas alcanzó el puesto 49 en el Billboard americano. Este fracaso comercial provocó la salida del batería Tommy Ramone, quien se centró únicamente en la producción junto a Tony Bongiovi, primo de Jon Bon Jovi.

La guerra del punk: "Esos mamones nos han robado"

La tensión entre las dos bandas más icónicas del punk era palpable. Durante la grabación del álbum en los estudios Media Sound de Manhattan, el guitarrista Johnny Ramone se presentó con una copia del single de los Pistols, "God Save the Queen", y sentenció: "Estos mamones nos han robado nuestro estilo musical”. Por ello, exigieron al ingeniero de sonido, Ed Stasium, una calidad de producción muy superior a la de los británicos.

Según el historiador Lex McNeil, la actitud de los Sex Pistols tuvo un impacto directo y negativo en la carrera de los Ramones. "Todo lo que no tenía que ver con los Ramones, imperdibles, hojas de afeitar, cortes de pelo estridentes, gritos, vómitos y otras marranerías, de repente se puso de moda", apunta. La banda neoyorquina insistió en que los Pistols fueron "los mayores responsables de las bajas ventas del álbum", ya que antes de su aparición en la televisión americana, la trayectoria de 'Rocket to Russia' iba "medianamente bien". Después, todo cambió: "Nos jodieron los planes totalmente", sentenciaron.

Es lo que siempre había deseado, que cuando los niños nos vieran actuar, sintieran que ellos también podían hacer esto"

A pesar de la polémica, la filosofía de los Ramones era mucho más sencilla y directa, alejada de la destructividad de los Pistols. Johnny Ramone lo tenía claro: "Es lo que siempre había deseado, que cuando los niños nos vieran actuar, sintieran que ellos también podían hacer esto. Eso es lo que se suponía que era el rock and roll”. Querían ser una inspiración, una reacción a los largos solos y la complejidad de artistas como Jeff Beck o Jimi Hendrix, que parecían inalcanzables para un chaval que empezaba a tocar.

Un sonido simple para liberar la frustración

Las letras de los Ramones eran un reflejo de su mundo interior, un cóctel de angustia adolescente y honestidad brutal. "Escribíamos sobre cosas que nos afectaban directamente", explicó una vez Joey Ramone. "Las canciones eran como una forma de liberar nuestra frustración y nuestra agresividad", añadió, tratando temas como "la alienación, el aislamiento y todo tipo de sentimientos”. Esa urgencia se plasmaba en títulos repletos de "I wanna", "I can't" o "I don't", un universo de deseos insatisfechos y protestas contra un mundo que no podían tocar.

Musicalmente, su propuesta era igual de directa: composiciones de apenas un puñado de acordes y canciones que rara vez superaban los dos minutos y medio. 'Rocket to Russia' dio un paso más allá, incorporando influencias del surf rock y el rock and roll de los 50 y 60, géneros que mamaron de artistas como los Beach Boys o Elvis Presley. El resultado fue un punk pop con un gancho melódico irresistible, como demuestran himnos como "Rockaway Beach" o "Sheena Is a Punk Rocker", la canción más larga del disco con sus 2 minutos y 49 segundos.

Estaba perdiendo la cabeza"

El escaso éxito del disco y la dureza de las giras hicieron mella en Tommy Ramone. El batería empezó a ver al público como "un grupo de excéntricos y locos que rondan de un club de mierda a otro" y decidió abandonar la banda para no volverse loco. "Había toda esa tensión entre Johnny y yo. Yo estaba tratando de liberar la presión para mantener la banda en marcha", confesó Tommy. "Les dije que teníamos que hacer algo porque yo estaba perdiendo la cabeza”. Su puesto fue ocupado por Mark Bell, rebautizado inmediatamente como Marky Ramone.

Un legado eterno

'Rocket to Russia' fue el último álbum grabado por la formación original, cuyo trágico final llegó años después por pares: Tommy y Johnny Ramone fallecieron de cáncer, mientras que Joey y Dee Dee Ramone murieron por sobredosis. A pesar de todo, los Ramones se convirtieron en un fenómeno único, un género en sí mismos. Sacaron al rock de su amodorramiento y pretenciosidad, lo devolvieron a sus raíces y desataron himnos inmortales que influyeron en todo el punk británico de 1977 y en bandas posteriores como Nirvana. Si quieres conocer todos los detalles de esta historia, no te pierdas el episodio completo en el podcast de 'Los 50 esenciales de RockFM'.

Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.