Así fue el histórico homenaje del Empire State Building al fallecido Bob Weir (Grateful Dead)
El legendario edificio de Nueva York se tiñó con colores psicodélicos para despedir al músico, que ha fallecido a los 78 años
Bob Weir
Madrid - Publicado el
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Su muerte sorprendía a todo el mundo del rock el pasado sábado. Bob Weir, legendario cofundador de Grateful Dead, nos dejaba a los 78 años. Y como suele ocurrir en estas ocasiones, las muestras de cariño no se hicieron esperar. Sin embargo, hubo una que destacó sobre todas las demás, llegando a convertirse en noticia. Hablamos del homenaje llevado a cabo por el Empire State Building de Nueva York.
El mítico símbolo de la Gran Manzana ofreció un bonito tributo a través de su iluminación. Un emotivo juego de luces especial. "Esta noche brillaremos con colores tie-dye para honrar la vida y el legado de Bob Weir", anunciaban las redes sociales del famoso rascacielos de Nueva York.
Este espectáculo, especialmente conmovedor para los seguidores de la banda, no fue el primero que el edificio dedicó a Grateful Dead. Sin ir más lejos, en 2015 ya se había rendido homenaje al grupo cuando, durante el concierto Fare Thee Well por su 50 aniversario en el Soldier Field, se sincronizó un espectáculo de luces con el bis "U.S. Blues".
Weir fundó Grateful Dead en 1965 junto a su amigo, el guitarrista y cantante Jerry García, el día de Nochevieja en una tienda de música: “Dijo que tenía la llave de la sala de instrumentos y nos preguntó si queríamos tocar juntos”, recordó Weir más tarde. “Tocamos durante horas y nos dimos cuenta de que teníamos suficiente talento como para formar una banda de jug, que de alguna manera tuvo éxito. Un año después teníamos una banda de rock and roll, y el resto está bastante bien documentado”.
Grateful Dead plantó la semilla del rock psicodélico de los 60 en San Francisco, cosechando éxito tanto en directo como comercialmente, y disfrutando de una base fiel y numerosa de seguidores. La banda cambió de nombre en 1995, cuando murió García, con el resto de los miembros supervivientes girando como Dead y, después, como Dead & Company.
La muerte de Weir deja al batería Bill Kreutzmann como el único miembro fundador superviviente de Grateful Dead. El bajista Phil Lesh falleció en 2024, y el cantante y teclista Ron “Pigpen” McKernan falleció en 1973.
RPPR1P West Hollywood, CA, USA. 9th Feb, 2019. Margo Price and Bob Weir performs during a salute to John Prine at The Troubadour on Saturday, February 9, 2019 in West Hollywood, Calif. Prine was honored during the annual pre-Grammy Awards gathering of the Americana Music Association. © 2019 Patrick T. Fallon Credit: Patrick Fallon/ZUMA Wire/Alamy Live News
EL FALLECIMIENTO
Como decimos, el cofundador de Grateful Dead, así como cantante y guitarrista, Bob Weir, fallecía el pasado lunes a los 78 años tras lidiar con un cáncer y varios problemas pulmonares. La triste noticia fue compartida en un post en las redes sociales de Weir.
En el texto, se podía leer que Weir fue diagnosticado en julio de 2025. Pese a comenzar su tratamiento unas semanas antes, el artista tocó con Dead and Company en agosto en lo que fueron tres noches de música que celebraron el 60º aniversario de Grateful Dead en su localidad natal de San Francisco.
2N09XP3 Fort Lauderdale FL, USA. 04th Feb, 2023. Bob Weir & Wolf Brothers perform at The Broward Center For The Performing Arts on February 4, 2023 in Fort Lauderdale, Florida. Credit: Mpi04/Media Punch/Alamy Live News
El comunicado decía así: “Con profunda tristeza compartimos el fallecimiento de Bobby Weir. Falleció en paz, rodeado de sus seres queridos, después de haber superado valientemente el cáncer a su manera inconfundible. Lamentablemente, finalmente sucumbió a problemas pulmonares subyacentes".
"Durante más de sesenta años, Bobby estuvo en la carretera. Guitarrista, vocalista, narrador y miembro fundador de Grateful Dead, Bobby será para siempre una fuerza guía cuya singular creatividad transformó la música estadounidense. Su obra hizo mucho más que llenar salas de música; fue una luz cálida que llenó el alma, construyendo una comunidad, un lenguaje y un sentimiento de familia que generaciones de seguidores llevan consigo. Cada acorde que tocó, cada palabra que cantó, fue una parte esencial de las historias que tejía. Siempre había una invitación: a sentir, a cuestionar, a vagar y a pertenecer".
"Los últimos meses de Bobby reflejaron el mismo espíritu que definió su vida. Diagnosticado en julio, comenzó el tratamiento y, apenas unas semanas después, regresó al escenario de su ciudad natal para una celebración de tres noches por 60 años de música en el Golden Gate Park. Aquellas actuaciones, emotivas, profundas y llenas de luz, no fueron despedidas, sino regalos. Otro acto de resiliencia. Un artista que eligió, incluso entonces, seguir adelante a su manera".
"Al recordarlo, es difícil no sentir el eco de la forma en que vivió. Un hombre que vagaba y soñaba, sin preocuparse nunca de si el camino lo llevaría de vuelta a casa. Un hijo de incontables árboles. Un hijo de mares infinitos".
"Aquí no hay un telón final, no realmente. Solo la sensación de alguien que parte de nuevo. A menudo hablaba de un legado de trescientos años, decidido a garantizar que el cancionero perdurara mucho más allá de él. Que ese sueño siga vivo a través de las futuras generaciones de Dead Heads. Y así lo despedimos de la misma forma en que él nos envió a tantos de nosotros en nuestro propio camino: con una despedida que no es un final, sino una bendición. Una recompensa por una vida digna de ser vivida".
"Su querida familia, Natascha, Monet y Chloe, solicita privacidad durante este difícil momento y expresa su gratitud por las innumerables muestras de amor, apoyo y recuerdo. Que lo honremos no solo en el dolor, sino en la valentía con la que seguimos adelante, con el corazón abierto, pasos firmes y la música guiándonos de vuelta a casa. Cuelga los instrumentos y mira qué trae el mañana”.