Así suena un bajo eléctrico construido con 2000 piezas de Lego

El artesano ha hecho una nueva genialidad
Así suena un bajo eléctrico construido con 2000 piezas de Lego

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Pues sí, como lo oyes, un bajo eléctrico construido con 2.000 ladrillos de Lego es el último proyecto del artesano musical conocido como Burls Art. Y, al igual que con otros instrumentos poco ortodoxos del creador, el bajo se puede tocar de verdad, o al menos hacer slaps, según el caso.

Según Loudwire, en un vídeo compartido en YouTube el miércoles (9 de junio), Burls propone acompañarle en un viaje de 14 minutos con un bajo de Lego que no será desconocido para los espectadores que siguen al artesano. Pero para los que no conozcan sus creaciones, no sería exagerado decir que verle fabricar un instrumento funcional con miles de ladrillos de plástico - además de otras piezas de guitarra - es un espectáculo realmente impresionante.

Para que un bajo de Lego sea un instrumento funcional, Burls tuvo que construir el cuerpo de la guitarra alrededor de una pieza de madera. El mástil también es de madera, rematado con un diapasón de epoxy y rematado con un clavijero de Lego a juego. En cuanto a su sonido, una pastilla piezoeléctrica se encuentra oculta bajo el puente, lo que confiere al instrumento capacidades eléctricas a la vez que mantiene un aspecto limpio y aerodinámico. Sin la madera y otros elementos, estaría claro que el bajo de Lego nunca llegaría a sonar.

"Aun así, añadí un trozo de arce en el centro para darle más fuerza", explica Burls. "Con tanta tensión en las cuerdas como tiene un bajo, era algo obvio para mí". Añade que es el "segundo diapasón de epoxy que hago, pero el primero con una varilla de braguero debajo. Pero este diapasón ha quedado muy bien, y se siente súper bien".

La sensación es importante, por supuesto, porque lo que más le importa a un bajista es cómo se toca. Burls admite que no se considera un bajista consumado, pero aún así le da al instrumento un buen repaso al final del vídeo.

"Este ha sido mi intento de tocar un bajo", afirma Burls. "Si sigues mis construcciones, sabes que no sé tocar el bajo. Pero cuando los construyo... intento tocarlos al final. He tocado la guitarra la mayor parte de mi vida, pero tocar el bajo es un concepto completamente extraño para mí".

Además, reconoce que "construye estas guitarras como una pieza artística más que por el tono del instrumento. No voy a decir que esta cosa suena muy bien, pero hace ruido cuando se conecta a un amplificador, así que me parece bien".

En los últimos dos años, Burls también ha construido guitarras con monopatines, granos de café, lápices de colores, trozos de papel e incluso sal. Y eso no es ni la mitad de lo que este artista es capaz de hacer con sus manos, ingenio y mucha creatividad.





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