Brian May (Queen) lanzará la remasterización de su primer disco en solitario el 6 de agosto

La reedición del segundo single en solitario del guitarrista
Brian May (Queen) lanzará la remasterización de su primer disco en solitario el 6 de agosto

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Brian May anuncia la reedición de su segundo single clásico, junto a su videoclip de “Resurrection” antes de lanzar el álbum remasterizado 'Back to the Light'.

La reedición remasterizada de 'Back to the Light' de Brian May estará disponible el 6 de agosto en CD, vinilo, casete, descarga digital y formatos de streaming, y puede reservarse aquí: https://umusices.lnk.to/BMbttlEM

El clásico “Resurrection” de Brian May es un monstruoso 'Tour de Force'. Con su feroz ímpetu, la batería a toda potencia, las armonías apiladas y las heroicidades de la guitarra, "Resurrection" es considerada por algunos fans como el tema más destacado del álbum en solitario de May de 1992, 'Back to the Light'. Interpretada en vivo por The Brian May Band, “Resurrection” sería la pieza central de la épica secuencia de May “Guitar Extravagance”, manteniéndose al lado del explosivo clímax rockero de la venerada “Bohemian Rhapsody” de Queen. Publicada como single en 1993, “Resurrection” llegó a la lista de singles del Reino Unido acompañada de un videoclip de notable - en palabras de May - "intensidad bíblica".

Sin embargo, los orígenes de la canción son más personales que cósmicos. La letra refleja la lucha de May por encontrar un sentido de propósito y autoestima durante un período de enorme agitación personal. En su desarrollo, un amigo cercano y compañero de banda resultó ser crucial. La pista de acompañamiento de la canción aparece de forma diferente como un instrumental titulado “Ride To Win” en el álbum de 1992 del difunto y añorado batería Cozy Powell.

"El impulso por hacerlo vino de Cozy y fue un regalo del cielo. Estaba buscando algo que expresara mi necesidad de intentar encontrar una nueva vida, y de repente Cozy llega con la pista que ha hecho en los estudios Mono, su lugar favorito para conseguir su característico sonido de batería masivo. Me dijo: '¿Qué te parece esto, Brian, quieres tocar en esto para mí?' Le dije: 'Sí, haré lo que quieras'. Y me dijo, 'Bueno, ¿también lo quieres para tu álbum en solitario?' Le dije: 'Sí, sería genial', así que lo compartimos todo. E inmediatamente me inspiré para escribir 'Resurrection'".

Con los teclados del experimentado músico de sesión de rock Don Airey, May y Powell se propusieron dar lo mejor de sí a la canción. Para May, esto supuso poner a prueba sus habilidades como vocalista tras la pérdida de la leyenda de Queen Freddie Mercury. "Nos pusimos manos a la obra con los grabaciones", dice Brian. "¡Probablemente hay más grabaciones extras que en 'Bohemian Rhapsody'! También me presioné a mí mismo. Era un momento en el que quería saber hasta dónde podía llegar. De repente estoy sin Freddie. Estoy tratando de cantar en mi propio material. ¿Qué tan alto puedo llegar? ¿Qué tan intenso puedo llegar? ¿Qué tan amplio puedo ir en las voces? No creo que pueda hacer eso ahora, pero estoy satisfecho con el lugar al que llegué. Era el lugar al que necesitaba llegar en ese momento".

Como dice hoy May sobre su lucha por alcanzar esas difíciles notas de re superior: "Todavía no puedo creer que llegara tan lejos; me hice sangrar dándolo todo". Y no se detuvo ahí. Incluso con algunos de los trabajos de guitarra más innovadores, aventureros e icónicos de la historia del rock a sus espaldas, May también encontró formas de ampliar el alcance de su forma de tocar. "Utilicé la guitarra de Joe Satriani para algunas de ellas, una guitarra grande y metálica de Joe Satriani. Tiene una gran pegada. No había límite y estaba tocando lo que normalmente no hacía en Queen. Queen es muy melódico y, aunque yo tenía ese tipo de golpeo en mi vocabulario, no suele haber lugar para usarlo en Queen. Simplemente fui a por todas, lo que sería alcanzar el cielo en términos de empujar mi forma de tocar la guitarra también. El tema también incluye un breve pero muy intenso corte de batería de Powell, que, sorprendentemente, se grabó en la 'French Room' de mi estudio casero. Cozy también se puso al límite".

Remasterizado a partir de la mejor fuente disponible para la reedición, el vídeo es salvaje, desenfrenado y catártico. Rodado en Los Ángeles, alrededor de la fecha del concierto de The Brian May Band en el Palace Theatre el 6 de abril de 1993, el vídeo hace gala de los gráficos por ordenador más avanzados de la época, con May y Powell ardiendo en medio de fuegos rugientes y planetas que explotan. "Colaboré con el equipo de H-Gun [Labs]", dice May, "para hacer un videoclip que llevara el tema a un universo diferente, en parte solo porque podíamos hacerlo, pero también, supongo, para expresar en forma de metáfora la extrema batalla psicológica que se libraba en mi cabeza y que dio origen a la canción. Cozy y yo pasamos un día rodeados de hogueras químicas en un estudio de cine de Los Ángeles, siendo gamberros y héroes y divirtiéndonos mucho".

Hablando de la canción en la actualidad, May defiende sus métodos y su mensaje maximalistas. "Es la que quiero que se toque en mi funeral, probablemente, porque está irresistiblemente y enérgicamente llena de creencia. Es el tipo de creencia que se necesita para superar los enormes obstáculos que nos ponen en el camino durante nuestras vidas. Me siento muy orgulloso de ella".





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