Bruce Dickinson (Iron Maiden) explica por qué Europe y “The Final Countdown” le amargaron la cuarentena

El cantante de Iron Madien pasó el gran confinamiento realmente torturado por la mítica banda sueca
Bruce Dickinson (Iron Maiden) explica por qué Europe y “The Final Countdown” le amargaron la cuarentena

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Bruce Dickinson, vocalista de Iron Maiden, ha explicado que su cuarentena en marzo de 2020 fue arruinada por un saxofonista que no dejaba de tocar una versión -mala- de “The Final Countdown”.

El cantante le ha explicado a la Rolling Stone (vía Ultimate Classic Rock) que disfrutó de la experiencia de quedarse con su novia en Francia cuando la pandemia comenzó en marzo de 2020.

“El sol no estaba durante la primera parte del confinamiento, que al principio fue como una novedad”, explica. “Me quedé en París en el apartamento de mi novia, y lo peor es que tenemos un pequeño balcón, y había un tío en el apartamento de arriba que no paraba de practicar con el saxofón todos los días a las cinco de la tarde, haciendo la peor versión del mundo de 'The Final Countdown'. Era como despertarse escuchando una escopeta, ¿sabes?”.

Incluso aunque ya lleve cuatro décadas en la banda, Dickinson se sigue sorprendiendo con sus fans, sobre todo con las cosas que dicen de él en Internet: “Según Internet... mira, te lo voy a decir. Miré el dinero que se supone que tengo y pensé: '¡Joder, tengo cuatro veces más dinero que Steve Harris! Debo haber compuesto muchas canciones de las que nunca he oído hablar'. Así que, no, muchas de estas cosas son mentira. A veces aciertan con las fechas, así que sí, seguramente hayan pasado cuatro décadas desde que entré a la banda”.

El músico aún recuerda las dos audiciones que realizó para reemplazar con Paul Di'Anno: “La primera fue en una sala de ensayo”, explicó Dickinson. “Me pidieron que me aprendiera cuatro canciones y pensé: 'Bueno, solo tienen dos discos, me las aprenderé todas'. Y después tuvieron que salir y dar algunos conciertos con el antiguo cantante en Suecia. Me quedé como: 'Vaya, debe ser difícil porque se lo han pasado genial conmigo'”.

“Después volvieron y me dijeron: 'Okey, le hemos despedido, así que ahora queremos probarte en el estudio de grabación para asegurarnos de que no estamos escuchando cosas. No hicieron falta más que cuatro canciones para que le contratasen: “Fuimos a un concierto de UFO después, creo, en algún teatro, y bebimos mucha cerveza. El resto es historia. El trabajo duro comenzó justo al día siguiente”.

RockFM