Bruce Dickinson recuerda cómo entró a Iron Maiden cuando la banda comenzaba a triunfar: “Estaba tremendamente confiado porque tenía 21 años”
El cantante de Iron Maiden entró en la banda justo a tiempo para grabar 'The Number of the Beast' (1982)
2ANRTJT Toulon France, 21 September 1991 , Circuit Paul Ricard Live Concert of Iron Maiden : Bruce Dickinson
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El cantante de Iron Maiden, Bruce Dickinson, ha recordado algunos de los mejores momentos de su carrera en una nueva entrevista con The Guardian (vía Louder Sound).
Entre otros temas, el artista ha hablado sobre cómo se unió a los británicos en 1981, después de que el difunto Paul Di'Anno dejara el grupo. En aquel momento, ya se podía intuir que los de Steve Harris estaban a punto de lograr algo grande, que estaban destinados a triunfar, pero seguramente nadie se imaginaba que estaban a un disco de comenzar a convertirse en algunas de las leyendas más grandes de la historia del rock.
“Era como si fueras delantero en la Conference y te dijeran: 'Ve a jugar de delantero centro en el Manchester City'”, cuenta Bruce. “Pero yo estaba tremendamente confiado porque tenía 21 años: 'Por supuesto que voy a conseguir el puesto, porque puedo hacer exactamente lo que queréis y mucho más'. Sabía lo ambicioso que era Steve [Harris], y adónde quería llegar con la música. Era obvio que la banda podía llegar a ser absolutamente inmenso. Me encantaba el hecho de que fueran músicos tan consumados técnicamente... no había límites, musicalmente”.
2ANRTGK Toulon France, 21 September 1991 , Circuit Paul Ricard Live Concert of Iron Maiden : Janick Gers
EL DISCO QUE LO CAMBIÓ TODO
Y así, en 1982, Iron Maiden publicaba 'The Number of the Beast', un éxito comercial y de crítica, además de ser, seguramente, uno de los redondos más emblemáticos de toda la historia del rock y del metal. Es más, a buen seguro es uno de los mejores trabajos, en general, que vieron la luz en aquella década.
Lo cierto es que Dickinson admite que, aunque no eran conscientes de que iba a ser un hito histórico, los miembros de Maiden sabían, antes de su lanzamiento, que tenían algo muy especial entre manos: “Cuando te pones a trabajar con un montón de canciones, no piensas necesariamente que has hecho un álbum clásico. Simplemente pienso: bueno, hemos hecho un álbum cojonudo y a la gente le gustará o no le gustará”.
“¿Que si sabíamos que era algo especial? ¡Pues claro que sí! Nos quedábamos en el estudio después para volver a escucharlo. Nos sentábamos allí a beber Watneys Party Sevens [una marca de cerveza de los 80]. Hicimos una pila enorme de esas malditas latas y llegábamos a casa a las cuatro de la madrugada después de haber terminado de grabar a las ocho o las nueve. El resto del tiempo nos quedábamos allí sentados, pellizcándonos y diciendo: 'Joder, ¿no es genial?'”.