"(I Can't Get No) Satisfaction" de The Rolling Stones: el sueño de Keith Richards, el fallo de la evasión de impuestos y otras curiosidades

Te contamos las mejores curiosidades sobre el "(I Can't Get No) Satisfaction" de The Rolling Stones 
"(I Can't Get No) Satisfaction" de The Rolling Stones: cinco curiosidades

"(I Can't Get No) Satisfaction" de The Rolling Stones: cinco curiosidades

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Si existe un "hit" indudable de la extensa discografía de The Rolling Stones, ese es sin duda el "(I Can't Get No) Satisfaction". Sacado de 'Out of Our Heads' (1965), el tema es un himno imborrable de la historia de la banda y una verdadera obra maestra de la historia del rock. Te contamos algunas de las mejores curiosidades de una de tus favoritas en el RockFM 500

1. El sueño de Keith Richards

Fue precisamente un 6 de mayo, aunque de 1965, cuando The Rolling Stones tocaron ante más de 3000 almas en el Jack Russell Stadium de Clearwater, en Florida. Aquel concierto fue parte de su primer tour americano y, a decir verdad, fue un completo desastre. Casi 200 fans causaron alteracados con los policías que velaban por la seguridad del show y la banda tuvo que retirarse a las cuatro canciones porque era imposible continuar el concierto. Quizás este fue el estímulo que necesitaba la cabeza de Keith Richards, que, aquella noche, se despertó en la cama de su hotel con la melodía de la canción y el estribillo en la cabeza. La dejó plasmada en una grabadora y se volvió a dormir, a la mañana siguiente ni se acordaba de haberla grabado. Por suerte, esa misma semana pasó por el estudio de grabación y la dejó plasmada para que tomara forma. Eso sí, después del riff de guitarra, la grabación contenía un sonido que continuaba durante horas... ¡el de los ronquidos de Richards!

2. Los derechos de la canción no son de The Rolling Stones... porque no querían pagar impuestos

En 1965, la banda hizo un trato con el abogado americano Allen Klein para cederle algunas decisiones creativas de manera que no tuvieran que pagar impuestos en Inglaterra. La jugada de les salió mal, porque Klein se acabó haciendo con casi todo su dinero y sus derechos de autor. Para evitar que el abogado les siguiera haciendo perder dinero, los Stones tuvieron que renunciar a todos los derechos de sus canciones compuestas hasta 1969. Klein, que murió en 2009, tuvo que pagar parte del dinero de los derechos de la canciones a la banda, pero controlaba, en todo momento cómo y donde se usaban. ¡Evadir impuestos está feo!

3. America primero

Como, cuando salió la canción, un 6 de junio de 1965, los Stones estaban de gira americana, publicaron el single solo en Estados Unidos para mantener la popularidad de la banda allí. La banda tampoco quería hacerse eco de la canción en Reino Unido hasta que pudieran volver allí para hacer un tour y presentarla. El tema salió en Inglaterra el 6 de junio de 1965. 

4. La mejor publicidad para Gibson

Justo en el momento en el que Richards entró al estudio de grabación, Gibson le acaba de mandar el Gibson Fuzz Box, un pedal de guitarra con distorsión. En un principio, al guitarrista no le agradó nada el sonido distorsionado que salía de su guitarra pero, al final, el resto de la banda le convenció de que usarlo era lo correcto porque, además, nadie le había puesto un sonido así a un tema de rock hasta el momento. Esta fue, sin duda, la mejor estrategia publicitaria que se podía esperar la compañía de guitarras. 

5. ¿De qué trata la letra?

Salvo la frase que da nombre a la canción, Mick Jagger se encargó de escribir el resto de la letra. El tema habla de los dos lados de América, el real y el de la gente falsa y pretenciosa. Jagger canta sobre un hombre que busca encontrar la autenticidad pero que no termina de conseguirlo. The Rolling Stones supieron hacerse un hueco en la sociedad fuertemente capitalista de Estados Unidos y, por el camino, generar muchísimo dinero en merchandising y patrocinios. 

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