Cara B: Cinco discos para no acabar con tu jefe

Diego Cardeña te trae la solución para no explotar en plena era del teletrabajo
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RockFM

Locutor RockFM

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¡Buenas tardes, familia! ¿Cómo os encontráis? Espero que vosotros/as y vuestras familias estén bien o lo mejor posible, dentro de este marco nunca antes conocido. Al menos, por mí. 

Son momentos de reflexión, de encontrarse contigo mismo/a, con tu pareja, con tus hijos/as e incluso, virtualmente, con amigos. Piensa si realmente estás en el punto correcto de tu vida, si te compensa lo que ofreces a amigos, el tiempo que dedicas a tus jefes (robándoselo a tu vida y los tuyos), etc, a cambio de lo que recibes. Si realmente es necesario que te expongas tanto en las redes sociales…, y todos esos pensamientos que os leo en las redes. Pero, sobre todo, si eres feliz y si fuese tu última semana en este mundo…, ¿crees que mereció la pena el viaje?

Te hago esta reflexión, porque varios amigos (parezco un call center) me han hecho llegar, que tras años trabajando para la misma empresa, o varias, se dan cuenta de que lo que ofrecen es mucho más de lo que reciben. Así las cosas y antes de que el artículo pase a ser parte de un manual sindicalista o partido político, te invito a explorar mi mundo. La música.

Ella me ha acompañado en cada día de mi vida. Mis logros, mis éxitos, mis fracasos, mis caídas y regresos. No me considero un ejemplo de nada, pero sí creo que tengo una mayor capacidad que el resto de los que me rodean, para poder evadirme del mundanal ruido que surge a mi alrededor. No me refiero a imitar al avestruz, sino a saber guardar distancia para poder resolver mejor los problemas y atacarlos de manera frontal. De nada sirve gritar más alto que quien no te quiere escuchar. Y la música, siempre me ha ayudado a elegir bien el camino.

Así las cosas, te ofrezco cinco títulos que te ayudarán a no mandar a la “chucha”, que dirían en Chile, a tu jefe en plena era del teletrabajo:


There's A Riot Goin' On - Sly and the Family Stone

El álbum de los de San Francisco seguía la estela de funky a la que nos tenían acostumbrados, con una banda en plena crisis interna y dominada por los excesos, mientras mostraban su faceta más política. Y es que, tras el éxito de su paso por Woodstock, Sly, digamos que no estaba muy centrado y no cumplía con los plazos de entrega de nuevo material al sello. Algo que tuvieron que solventar con una recopilación de éxitos, para finalmente reaparecer con esta joya que se aleja de la alegría con la que brillaron en la década de los sesenta, para madurar como músicos cercanos a las tensiones de la calle y el evangelio.


Around The Fur – Deftones

Perfecto para soltar esa rabia acumulada que te hace subir la temperatura sin síntomas de COD-19. Un disco (Maverick Recording Company, 1997) que según a la edad que te llegase, podías doparte como Chino Moreno o leer entre líneas de su dadaísmo lírico. Melodías imposibles entre contundentes e intensas guitarras, que les sirvió para diferenciarse dentro de una escena que ya no podía agrupar un pantalón ancho más. Evasión, dureza y psicodelia metálica Made In 90's, para descargar la rabia.


Screamadelica – Primal Scream

Sin lugar a dudas, cuidado que me pongo mítico, uno de los mejores discos para entender el inicio de la década de los noventa. Cómo conseguir pasar de los ochenta y crear tendencia sin caer en lo hortera. Una genial fusión de rock con acid house, que hizo que Seattle no fuese el único sitio al que mirar en 1991. Un ejercicio artístico de Gillespie y los suyos, que, aunque no lo parezca, bebe mucho del ‘Pet Sounds’ de los Beach Boys y que hizo que la banda trascendiese en el tiempo e influencia. Luz y color para la época más depresiva del rock.


Meddle – Pink Floyd

¿De esto que, tras horas de esfuerzo, un ávido compañero/a se pone medallas donde ni ofreció su participación? Ni te preocupes, la mentira tiene las patas muy cortas y el sexto álbum de los británicos sirve para ensanchar el alma. Poco más de tres cuartos de hora para dejar los problemas atrás y respirar profundamente, mientras paladeas cada segundo de este legado histórico del rock progresivo, con su personalísima psicodelia, que tiene su clímax en el inclasificable, pero genial, “Echoes”.


Exodus – Bob Marley

No todo es quedarse dentro de uno. Vivir es compartir y para sacar lo mejor de uno mismo, a veces hay que tejer momentos en los que una mirada o una sonrisa, llenan una habitación. Buena banda sonora para esos momentos, es el reggae, que su ritmo incita a mover el cuerpo de forma inconsciente y dibujar una paleta de sentimientos positivos. Hay cientos de plásticos del género perfectos para la ocasión, pero permíteme que te seleccione el noveno del jamaicano, donde aparecen piezas de auténtico placer sensorial, que te llevarán a dejar fuera de tu hogar, cualquier invitado no deseado.


Con estos cinco títulos espero que, sin prisa, vayas dándole tiempo a lo más importante.

Mis mejores deseos para ti y los tuyos. Piensa que ya queda un día menos para abrazarles.


Diego Cardeña
@DiegoCardenaFM

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