Los cinco secretos mejor guardados de "Money" de Pink Floyd

El clásico de 1973 perteneciente al 'Dark Sido of the Moon', el álbum con el que más experimentó la banda británica
Los cinco secretos mejor guardados de "Money" de Pink Floyd

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Casi siempre nos pasa que escuchando el primer acorde o nota de una canción somos capaces de saber cuál es. Lo mismo sucede con uno de los títulos más famosos de la banda de rock británica Pink Floyd, hablamos de “Money”, con ese característico efecto de loop de caja registradora que todos conocemos como su seña de identidad. El 'Dark Side of the Moon', lanzado en 1973, destaca por ser uno de los álbumes homónimos de la banda y que resalta por tener un aire onírico y con muchas ideas, inspiraciones e influencias filosóficas notables en cada una de sus canciones. Si tenemos que destacar uno de sus temas, ese es el anteriormente mencionado “Money”, que presenta un lado muy crítico, que muestra de manera clara cómo es el lado oscuro del dinero y de la industria musical. Todos hemos escuchado cientos de veces (y esta cifra seguramente se queda corta) este clásico de Pink Floyd, pero, ¿sabemos todo lo que esconde esta canción? Al igual que el dinero guarda muchos secretos, esta canción también y aquí te vamos a contar los cinco más curiosos.





1. La confisión en su mensaje

Muchas veces se confunde el mensaje principal de la canción que no es otro que criticar el dinero y todo lo malo que trae consigo. Algunos cuando escuchan la frase Money, it's a gas (Dinero, es un gas) piensan que es algo positivo y que están haciendo un tributo, pero con el verso Money, get away (Dinero, aléjate) dejan muy claro su intención crítica con esta canción. Aunque claro, irónicamente, gracias a esta canción y al álbum, la banda británica ganó muchísimo dinero, vendiendo un total de 34 millones de copias.

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2. La extraña técnica y sus compases

Dejamos ahora la letra a un lado y nos centramos en su técnica. La canción comienza con un inusual compás 7/8, durante el solo de guitarra de David Gilmore, la canción pasa a un 4/4, luego vuelve a un 7/8 y termina de nuevo con un 4/4. En febrero de 1993, la revista Guitar World le preguntó a David Gilmore de dónde había salido el famoso compás de “Money” a lo que el giutarrista de la banda contestó: “Es el riff de Roger. Roger llegó con los versos y la letra de 'Money' prácticamente acabados. Nosotros terminados de hacer las secciones intermedias, los solos de guitarra y todo eso. También añadimos algunos riffs nuevos: creamos una progresión de 4/4 para el solo de guitarra e hicimos que el pobre saxofonista tocara en 7/4. Fue mi idea romper y volver más secos y vacíos para el segundo estribillo del solo”.


3. La propiedad de la canción y sus efectos de sonido

Como bien decía Gilmore, Roger Waters es el único compositor acreditado en esta canción, pero la voz principal es del propio Gilmore. Así que Roger aportó la música y las letras más básicas, el resto de ingredientes los pusieron otros miembros de la banda.

Por otro lado y retomando lo que hablábamos al principio del loop de la caja registradora, en esta canción se utilizaron muchos efectos de estudio. Para ello, utilizaron una nueva grabadora de 16 pistas, permitiendo así poder superponer sonidos de manera más sencilla, aunque en aquella época este tipo de técnicas requerían mucho tiempo porque aún no había grabadoras digitales ni samplers como los que tenemos actualmente. Esta técnica se hacía a la vieja usanza, cortando con una cuchilla y empalmando la cinta. Roger Waters se encargó de crear el bucle de cinta de la caja registradora que suena a lo largo de la canción. Grupos como The Beatles ya habían utilizado bucles de cinta, pero nunca de esta manera.

4. El experimento del saxofón

El detalle de incluir un saxofón nunca pasó desapercibido, en aquel momento la banda quería experimentar con nuevos sonidos y no lo hicieron únicamente en “Money”. En este mismo álbum aparecía la canción “Us And Them”, la segunda canción que incluía el saxofón tocado por Dick Parry. Y desde luego, estos experimentos salieron más que bien.





5. Las voces de fondo

Una de las tónicas habituales del 'Dark Side of the Moon' es el uso de voces aleatorias al final de las canciones. Para ello, Waters elaboró unas tarjetas con preguntas filosóficas muy profundas, después se las mostraba a la gente del estudio y grababa las respuestas. Las que más les gustaron las acabaron añadiendo en el álbum. Entre las personas a las que preguntaron se encontraba Paul McCartney. La mayor parte de las respuestas no se utilizaron, pero el que entonces era el guitarrista de McCartney, Henry McCullough, hizo el corte final de la canción con su respuesta: “No lo sé; estaba muy borracho en ese momento”.

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