Cinco extrañas excusas de los grandes rockeros para cancelar sus conciertos

Las excusas de los grandes rockeros para cancelar sus shows no siempre han sido de lo más convincentes
Cinco extrañas excusas de los grandes rockeros para cancelar sus conciertos

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En los últimos meses, hemos vivido las cancelaciones de grandes conciertos como nuestro pan de cada día. La situación de la pandemia global ha impedido que casi todos los grandes shows que estábamos esperando no hayan tenido lugar y hayan tenido que posponerse hasta 2021. Sin embargo, cuando echamos la vista atrás a tiempos más "sencillos", en los que juntarse con 80.000 personas para disfrutar de la música en directo era algo tan seguro como normal, nos podemos encontrar con algunas excusas de lo más curiosas que grandes artistas han utilizado para excusarse a la hora de no presentarse en un concierto. Aquí tienes algunas de las mejores:

  • Neil Young y el sándwich

A veces, un accidente de lo más tonto puede arruinar tus planes de la peor manera posible. Este es el caso de Neil Young, que en 1997, vio como toda su gira se veía comprometida por culpa de un sandwich. Todo sucedió cuando, poco antes de embarcarse en una gira europea que comprendería 16 países., el legendario músico decidió hacerse un sándwich de jamón y, además, cortarlo por la mitad. La mala suerte quiso que el cuchillo se encontrara el dedo de Young en su trayectoria, dejándole una lesión de lo más aparatosa. Una vez se examinada su herida, los médicos le pidieron al músico que, hasta que se curase, alejase sus manos de cualquier tipo de guitarra.

En una nota de prensa oficial, el músico pidió disculpas por los conciertos cancelados y afirmó lo siguiente: "Me habría comido el asunto de una pieza si hubiera sabido que cortarlo por la mitad pondría en peligro el tour. A partir de ahora, sólo comeré macarrones con queso".

  • Tener una pierna más larga que la otra

En 1995, Rivers Cuomo, vocalista y guitarrista de Weezer, decidió cancelar varios shows para pasar por el quirófano. Sin embargo, esta cancelación no tuvo lugar por un asunto de vida o muerte, sino porque el músico no estaba cómodo con la longitud de sus piernas.

Aparentemente, la izquierda tenía 44 milímetros menos que la derecha, o al menos eso afirmaba LA Weekly. "Un enorme complejo inferioridad siendo un músico de rock" fue la excusa oficial que el músico utilizó para cancelar varios de sus shows, pasar por el quirófano y parar la actividad de la banda hasta que estuviera recuperado. Eso sí, Cuomo no estuvo parado durante todo este tiempo, sino que se metió en la universidad de Harvard para estudiar composición clásica.

  • Veganismo

Morrissey, quien fuera cantante de The Smiths, es capaz, sin duda, de dar un gran show, siempre que sea vegano. Sin embargo, en la edición de 2009 de Coachella, el artista decidió que cancelaba su concierto en cuanto el olor de la carne de los puestos llegó a su nariz. El músico, en aquel momento, dejó el escenario y después volvió para acabar su set. En otro show en Islandia, Morrissey volvió a dejar a todo el mundo colgado cuando el recinto en el que iba a tocar se negó a servir comida estrictamente vegetariana.

  • Nieve en el tejado

En 1998, Mötley Crüe canceló su gira por Reino Unido porque "había mucha nieve en sus tejados". Al menos eso es lo que dijo Mick Mars, su guitarrista. Obviamente, la razón no era esa. Hay fuentes que dicen que el kit de batería (casi volador) de Tommy Lee tenía fallos de seguridad. Por otro lado, Nikki Sixx acababa de tener el infame episodio en el que, tras una sobredosis, fue declarado clínicamente muerto durante unos minutos, que más tarde le llevaría a componer "Kickstart my Heart".

  • El ataque de las palomas bombarderas

En 2010, Kings of Leon tuvieron que cancelar, tras tan solo tres canciones, su concierto en St. Louis, Missouri, tras un bestial ataque de palomas que decidieron "aliviarse" sobre la banda y los fans.

El batería Nathan Followill explicó a los fans que una de las criaturas había defecado directamente en la boca del bajista de la banda, Jared Followill. "Era muy antihigiénico continuar", dijo después en Twitter. "No os enfadéis con Jared, la culpa es del recinto. Quizás disfrutáis de que os caguen, pero nosotros no". Desde luego, tiene pinta de que al bajista no le quedaron muchas ganas de tocar después de este repugnante accidente.

RockFM