Comienza a arder en pleno concierto... ¡y sigue tocando!

Este cantante de un tributo a Kiss lo tuvo muy complicado 
ctv-jv5-tributo-a-kiss-en-llamas

Tiempo de lectura: 2’

La banda Hairball es un conjunto de Minnesota que se dedica a hacer tributos a bandas como Kiss. Hace un tiempo, el grupo se hizo viral, aunque no fue por la calidad de su música, sino por su empeño y profesionalidad hasta en la más complicada de las situaciones. 

Y es que el cantante Bobby Jensen, durante su interpretación de Paul Stanley, comenzó, literalmente, a arder en un concierto que tuvo lugar en Sioux City, Iowa. Cualquier persona en su sano juicio hubiera optado por la opción más normal, salir corriendo y restregarse por el suelo hasta apagar la combustión que se localizaba, además en su pelo. Sin embargo, Bobby no es cualquier persona y, para él, seguir con el show estaba por encima de cualquier otra cosa que sucediese, incluyendo el fuego de su cabeza. 

Eso sí, parece que el cantante también acertó al tener confianza ciega en su equipo, que corrió a apagar el fuego rápidamente mientras él no dejaba de tocar. Y es que para ser un showman como es debido, además de tener pasión, también es necesario tener la sangre fría ante situaciones como esta. 

"Me di cuenta según sucedió", cuenta el afectado. "Supe que estaba ardiendo en cuanto lo sentí en mi espalda. Sabía que tenía que quedarme quieto tocando porque, si hubiera salido corriendo, entonces tendrían que haber perseguido a un tío en llamas", explica. ¡Menuda brutalidad!

¿Cuál fue el resultado? Pues, por suerte, ninguna lesión física, pero sí un estropicio con la ropa del artista, que según él, ahora apesta a quemado. No tuvo tanta suerte James Hetfield, cantante de Metallica, durante los '90, tal y como te contamos en esta historia, cuando, durante un concierto en Canadá, abriendo para Guns N' Roses, la pirotecnia salió, justo, directamente de debajo de él. Lo que pasó a continuación se convertiría en una de las noches más oscuras de la historia del rock. 

RockFM