Cómo el batería de Foo Fighters podría haber acabado en Guns N' Roses... de no haber sido por Queen

Taylor Hawkins estuvo a punto de unirse a los de Axl Rose pero fue detenido por Roger Taylor
ctv-c6j-taylor-hawkins-roger-taylor

Tiempo de lectura: 2’

Hay algunos músicos excepcionales que, como si fueran jugadores de fútbol, son codiciados por todas las bandas. Ese es el caso de Taylor Hawkins, un batería de lujo que, actualmente, es una parte vital de los Foo Fighters ya que, junto a Dave Grohl, es uno de los miembros del conjunto que más carisma aporta y, además, no solo toca muy bien, sino que además puede hacer segundas voces e incluso cantar -de manera muy acertada- temas por su cuenta. 

Antes de estar con los de Grohl, Hawkins estaba dentro de la banda de otra vieja conocida del post-grunge de los '90, Alanis Morissette. Sin embargo, el rubio al final eligió irse con Foo Fighters tras la salida de su segundo álbum, en el que, pese a aparecer en el videoclip de “Everlong”, no llegó a participar. Llegó 1999 y la banda americana giraba presentando el 'There Is Nothing Left to Lose', tercer redondo de los Foo, cuando algo inesperado le sucedió a Hawkins, Guns N' Roses llamó a su puerta... literalmente. 

La madre del batería le llamó para decirle que un miembro del management de Axl Rose se había presentado en su casa preguntando por él. El vocalista quería que Hawkins fuera a audicionar para la nueva versión de Guns N' Roses que estaba preparando. Aquello supuso una sorpresa para el batería, que se quedó ojiplático y sin saber que hacer. 

Fue entonces cuando decidió llamar a alguien más veterano que pudiera aconsejarle bien, otro batería que ya había hecho historia con una de las bandas más grandes que jamás han existido. Se trataba de Roger Taylor, de Queen. El músico le contó que, durante los '70, Ian Hunter y Mick Ronson, que habían sido parte de Mott the Hoople, habían intentado ficharle para un proyecto musical, pero que él se negó y se quedó en Queen pese a que no habían tenido éxito aún. Y es que no podía imaginarse tocando sin alzar la mirada y ver a Mercury o a Brian May junto a él. 

“Os veo a ti y a Dave en el escenario y hay algo ahí que no se puede comprar. Hay algo entre vosotros que podría no estar con Axl Rose”, le dijo Taylor. Al final resultó tener razón. Y es que ambos son como hermanos y, sin la experiencia del batería de Queen, Foo Fighters podría no haber llegado tan lejos como se encuentra ahora mismo. 

RockFM