¿Cómo era ir al instituto con Slash y otras estrellas del rock? Este co-fundador de Guns N' Roses tiene la respuesta

Tracii Guns, co-fundador de Guns N' Roses y líder de L.A. Guns, cuenta cómo era ir a clase con Slash
¿Cómo era ir al instituto con Slash y otras estrellas del rock?

Tiempo de lectura: 3’

En una nueva entrevista con The Captain, el líder L.A. Guns y co-fundador de Guns N' Roses, Traccii Guns, ha hablado sobre cómo fueron sus primeros pinitos en la industria musical y cómo fue ir al mismo instituto que Slash.

"Slash y yo fuimos al colegio y al instituto juntos, y nuestros padres eran bastante parecidos, entre rockeros y hippies. Así que crecimos con la sensación de que íbamos a acabar haciendo música de alguna manera. No había nada más guay, si eras un chico estudioso en aquel momento, no era algo que apoyaran tus padres. Era como, 'No, tío. Déjate crecer el pelo, toca el ukelele o algo y, entonces, te aceptará tu familia'".

"Mi tío Ron fue el que me empezó a enseñar a tocar la guitarra cuando tenía seis años. Le llegaba el pelo por el culo y había trabajado como ingeniero mecánico en la misma compañía durante 30 años. Crecí justo al lado del letrero de Hollywood y fue al Fairfax High School, que se describía como una versión pretenciosa del Hollywood High School".

"La Hollywood era una mezcla entre amor y The Beach Boys, y, por supuesto, muchas otras cosas. Sin embargo, en nuestro instituto éramos más de saber lo guays que éramos. Si no ibas a nuestra escuela, eras un poser. Yo no lo pasé muy bien allí, porque quería demostrar que era guay, pero no quería ser así. Solo quería tocar y ser como Randy Rhoads y Jimmy Page".

"Todavía quiero ser como ellos, eso no ha cambiado. Recuerdo que algo que me cambió la vida cuando empecé el instituto fue ver a Mötley Crüe en su primer concierto en Hollywood. No me podía creer lo que estaba viendo, porque todo el mundo, por aquel entonces, ya estaba muy acostumbrado a las bandas de heavy ruidosas con tipos vestidos de cuero".

"En el momento en el que Mötley Crüe llegó a la fama, teníamos a WASP dentro de la escena del punk-rock de Los Ángeles, que sobrevivió hasta 1980 o 1981, y nos encantaba. También teníamos a The Germs".

"Así que, en más o menos un año, pasé de tener pelo negro de punta a llevarlo largo por Nikki Sixx. Y, entonces, WASP y Mötley Crüe comenzaron a tocar en el Trobadour y en el Whiskey y todo cambió. También había otras bandas. Ratt también andaba por ahí, eran más sanos, pero menos divertidos".

"También había bandas como Poison, justo antes de que se formaran L.A. Guns y Guns N' Roses, ahí todo empezó a ser mucho más divertido. Siempre hemos tenido una escena guay y alternativa en Los Ángeles, como Jane's Addiction en su momento o Red Hot Chili Peppers. Todos nosotros hemos crecido juntos":

"Slash y yo queríamos estar en bandas que fueran como Led Zeppelin, Aerosmith y Black Sabbath y, después, también teníamos amigos a los que les encantaba The Cure y cosas así. Así que todos pasábamos tiempo juntos y nos alimentábamos de las influencias de los otros":

"Justo en ese momento, Mötley Crüe salió de la escena de los clubes de Los Ángeles y nosotros nos metimos de lleno. Fue como, 'Hey, los Crüe y Van Halen han tenido un gran impacto en nuestra escena, ¿cómo podemos hacer para no copiarles pero sí dar el siguiente paso? ¿Cuál es el siguiente paso?'".

"Y creo que la decisión, consciente e inconsciente fue, '¿Cómo puedo hacerlo más musical pero sin que sea retorcido? ¿Cómo podemos hacer para no sonar como Dokken pero seguir siendo metal en 1983-1984? Y fue fácil, solo tuvimos que escuchar a Hanoi Rocks, The New York Dolls y a los primeros Aerosmith".

"A todos nos encantaba la música, así que pudimos juntar todo lo que hacían aquellas bandas en un solo formato. Teníamos la musicalidad y conocíamos el oficio, la música era más importante que la imagen. Sin embargo, tampoco queríamos deshacernos de la imagen porque, hasta el '88, eso lo era todo".

"Era genial, tío", resume Tracii Guns. "Podías ir al Rainbow y quedarte mirando a la gente hasta que cerraban. Era extraño y guay".

RockFM