¿Cómo se gastó Frank Beard (ZZ Top) sus primeros 72.000 dólares en drogas?

Cuando ZZ Top llegó a lo más alto, se dio cuenta de que la caída sería aún más dolorosa
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Cuando,en 1977, ZZ Top llegó a posicionarse como una de las bandas más prestigiosas del mundo del rock, la fama tuvo sus consecuencias traducidas en fortuna, 72.000 unidades de fortuna en un jugoso cheque, para ser más exactos. Esa fue la cantidad que se llevó, de golpe un exaltado Frank Beard, batería de la banda. 

Lo cierto es que el músico disfrutaba de tomar LSD y heroína en aquellos años y, con tanto dinero en su poder, se dio cuenta de que tenía la posibilidad de adquirir toda la que quisiera y más. Tanto consumió, que acabó sin dinero y en rehabilitación. “Me lo gasté en drogas”, recuerda en el documental 'ZZ Top: That Little Ol' Band From Texas', que verá la luz el 28 de febrero. 

“Nunca tuve suficiente dinero para ser un adicto como tal hasta el '77 y entonces lo conseguí. La primera vez que tomé drogas fue cuando me inyecté LSD. Y tío, me encantó. Estaba buscando planos superiores y todas esas cosas, ya sabes. Me convertí, de verdad, en un buscador de la verdad y todo eso”, reconoce. 

Sin embargo, esto no acabó aquí, ya que el batería comenzó a consumir aún más estupefacientes: “Las pastillas vinieron simplemente porque teníamos mucho trabajo. Y la heroína llegó porque me gustaba. Quiero decir, ¿alguna vez te has metido heroína? Es genial. Son unas jodidas vacaciones para la mente y eso me gustó. Me gustó mucho”

Entre algunas de las personalidades de la música que conoció estaba Eric Clapton, que durante los '70 también tuvo bastantes problemas con el consumo de sustancias. Beard recuerda los habitos de consumo del guitarrista de una peculiar manera. “Él solo esnifaba heroína, lo cual no es eficiente a nivel de costes”, afirma. “Quiero decir, tienes que meterte cinco veces más para tener el mismo efecto. Pero claro, él hacía más dinero”, comenta sin pudor. 

Sin embargo, gastarse todo aquel dinero, mirando atrás, supone un error para el músico, que acabó por perder hasta su primer kit de batería, el cual vendió para comprar drogas, así como a gente cercana a él. 

“En la parte de atrás de mi cabeza sabía que necesitaba meterme heroína y necesitaba dejar la cocaína. Lo había hecho todo y ya no podía llegar más lejos. Así que le dije al mánager de la banda, Bill Ham, que iba a entrar en un programa de rehabilitación de 30 días. El me dijo que, si lo necesitaba, lo hiciera. Así que comencé un programa de 12 pasos porque quería estar sobrio. Quería ser como las personas a las que admiraba que podían llegar a casa, ver la televisión e irse a la cama sin que eso fuera un problema para ellos”, recuerda. 

“Frank nunca se calla con las cosas que ha hecho e incluye todo lo malo”, dice su compañero Dusty Hill. “Estaba enfermo. Si eres un buen amigo, quieres a esa persona y no deseas verla morir. Solo quieres que tu hermano vuelva a estar bien”, finaliza. 

Por suerte, pese a todas aquellas locas experiencias, Frank Beard, a día de hoy, puede contarse entre las personas que han sido más fuertes que sus adicciones y han conseguido seguir con su vida. 

RockFM