Dee Snider “no puede impedir legal o moralmente” que la extrema derecha use “We're Not Gonna Take It"

El clásico de Twisted Sister está siendo usado por una candidata al gobierno de Arizona

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Dee Snider, vocalista de Twisted Sister, siempre ha sido claro sobre cómo le gusta que se use su clásico “We're Not Gonna Take It”, aunque no siempre puede impedir que lo utilice gente que no comulga con sus ideales.

Eso es lo que ha pasado con la candidata al gobierno de Arizona Kari Lake, que está utilizando el tema en su campaña electoral sin que Snider pueda hacer nada “legal o moralmente” para impedirlo. (vía Loudwire)

Todo comenzó cuando salieron a la luz imágenes de Lake presentándose ante sus votantes al son del tema del 'Stay Hungry'. Varios fans instaron al cantante a que parase, por la vía legal, el uso de este tema por parte de la política, pero parece que eso es imposible.

En Twitter, Snider respondió: "Aunque aborrezco lo que representa esta ignorante @KariLake y a los deplorables (sí, Hillary Clinton tenía razón) que representa, no puedo impedir legal o moralmente que use o cante mi canción. La escribí para todo el mundo... elegir quién la usa es censura".

Otro fan, entonces, le preguntó si le parecía bien que Lake usase su canción, ante lo que Snider respondió: "En absoluto. No estoy con @KariLake. No estoy con nadie que esté con Trump. Dicho esto, escribí una canción diseñada para todos. No puedo elegir quién puede y no puede cantarla... Dicho esto... la primera línea es 'Tenemos el derecho a elegir'. Me alegro de que Kari esté de acuerdo".

A todo esto, Snider aprovechó para hacer campaña del rival político de Kari: "ESTE ES EL HOMBRE QUE DEBES ELEGIR", señalando un tuit del candidato a gobernador de Arizona, Marco López. El candidato respondió entonces a Snider, diciendo: "¡Gracias! Aprecio tu ayuda y apoyo", junto con un emoji de bíceps flexionados. La fecha de las elecciones en el estado de Arizona es el 8 de noviembre, y las primarias tienen lugar el 2 de agosto.









Hay que tener en cuenta que muchas campañas políticas suelen obtener licencias generales de uso de un tema cuando se trata de organizar mítines en lugares públicos importantes. Por ello, a veces hemos visto a artistas denunciar a posteriori el uso que no apoyan, aunque la canción ya se haya utilizado.

Snider, en su momento, se quejó de que Donald Trump utilizase “We're Not Gonna Take It” en sus mítines políticos.

Mientras que muchos artistas, como The Rolling Stones, se manifestaron en contra del uso de su música por parte de Trump, Snider se puso en contacto con su equipo en privado y pidió que la canción fuera retirada de la lista de reproducción de Trump. El guitarrista de Twisted Sister, Jay Jay French, reveló en 2017: "No necesitaba publicidad. No necesitaba que le avergonzaran públicamente. Pero nuestra canción dejó de sonar y no se convirtió en el himno de la campaña de Trump”.

Twisted Sister llevó a los tribunales al político australiano Clive Palmer después de que éste modificara la letra de la canción para adaptarlas a su anuncio de campaña de 2019. El resultado acabó en una victoria legal para Universal Music, que condenó a Palmer a pagar 1,5 millones de dólares australianos (algo más de 1,1 millones de dólares estadounidenses) en concepto de daños y perjuicios por el uso ilegal.

RockFM