La despiden del musical donde trabajaba por actuar con The Rolling Stones: "Decepcionante"

Esto es lo que le ha ocurrido a Chanel Haynes, una artista estadounidense que vio cómo cambiaba su vida de la noche a la mañana

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Un día estás en Nueva York, en tu lugar de trabajo habitual, y al día siguiente estás en Milán actuando junto a The Rolling Stones ante decenas de miles de espectadores. ¿Una locura, verdad? Pues esto es lo que le ha ocurrido a Chanel Haynes, una artista estadounidense que vio cómo cambiaba su vida de la noche a la mañana gracias a una llamada de sus Satánicas Majestades.

Todo se producía durante los contagios de COVID-19 que ha sufrido el equipo. En esos días Sasha Allen, corista del grupo, también necesitó ser reemplazada y la banda pensó en Chanel. Sin embargo, la cantante se encontraba inmersa en ‘Tina’, la producción musical del West End que versa sobre Tina Turner. Pero ella no lo dudó, cogió el avión y viajó hasta Milán para interpretar la mítica "Gimme Shelter".

"No puedo decir exactamente cuándo recibí la llamada porque no quiero dar plazos. Pero te diré que se avisó con muy poca antelación. Muy poco. Todo el mundo se mordía las uñas. '¿Cómo vamos a sacar esto adelante?'. Pero te digo que la máquina que tienen los Stones es como el Palacio de Buckingham o la Casa Blanca. Tienen el mismo nivel de personal. Lo siguiente que supe fue que estaba en un avión a Milán", comenzaba explicando la protagonista de la historia.

Los nervios ante el hecho de compartir escenario con sus Satánicas Majestades no podían ser mayores, como nos podemos imaginar. Por eso, al cruzarse con Keith Richards, la artista aprovechó la oportunidad para pedirle consejo sobre la canción que estaba a punto de interpretar y que él había creado.

"Le dije: 'Tú escribiste la canción, ¿qué puedes compartir conmigo, depositar en mí, que pueda usar para que cuando vaya allí arriba, pueda deleitarme con eso y compartirlo?'. Me dijo: 'Chanel, quiero que me digas cuál es tu interpretación de esta canción después de cantarla'. Mi corazón explotó en ese momento. Me alegré mucho de que lo hiciera, ya que me vi obligada a cantar desde mi perspectiva, no la suya".




Hasta aquí todo es muy bonito, pero, como casi todo en esta vida, también existía una parte negativa. Y es que, para llegar al espectáculo, Haynes se había perdido una noche de ‘Tina’, que se representaba la misma noche que tenía lugar su actuación en Milán. Por su parte, los productores del musical, descontentos con la elección de la cantante, le suspendieron la entrada al teatro y le prohibieron asistir a las últimas funciones de la producción. Un hecho que, tal y como ha reconocido la propia Chanel, acepta, aunque le hace sentirse algo decepcionada por cómo se han desarrollado los acontecimientos.

"Me encanta lo que hago. Me encanta la gente con la que trabajo. A veces salimos perjudicados en el proceso. ¿Quieres saber quién se arriesgó y le costó mucho? Gandhi, Martin Luther King Jr., Rosa Parks, la Madre Teresa, Tina Turner, Nelson Mandela. Viene con el territorio. Soy una chica grande. No quiero que nadie sienta pena por mí. Es decepcionante, pero no es definitorio", argumentaba Chanel, para tratar de explicar la decisión que tomó.





"Fue un regalo magnífico. Lo reconozco. Es muy valioso. Todavía lo estoy saboreando", terminaba comentando la artista, que aún no sabe el rumbo que tomará su carrera después de haber vivido este salto sustancial que todavía no ha sido capaz de digerir.


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