Eddie Kramer recuerda el momento en el que Keith Richards (The Rolling Stones) fue pillado con heroína en Canadá

Al productor de Kiss y Jimi Hedrix, le preocupaba que Richards no fuera a poder tocar
Eddie Kramer recuerda cuando Keith Richards (The Rolling Stones) fue pillado con heroína en Canadá

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Eddie Kramer, productor de bandas como Kiss, Jimi Hendrix o The Rolling Stones, ha recordado, durante una sesión de preguntas y respuestas con Gibson, su peor momento trabajando con Keith Richards, guitarrista de la legendaria banda.

Todo sucedió en 1977, cuando The Rolling Stones fueron a grabar un concierto en directo en El Mocambo, en Canadá. Al parecer, Richards había guardado algo de heroína para poder colocarse durante el viaje y decidió no esperar y probarla directamente en el avión de ida. Por algún motivo, la cuchara acabó en el bolsillo de su pareja, Anita Pallenberg. Cuando aterrizaron, el músico estaba inconsciente después de cuatro días sin dormir y de haberse drogado. Al final, con el tiempo y una admisión de culpabilidad, todo se acabó solucionando para el músico, que no fue a la cárcel por los pelos.

Ahora, Eddie recuerda lo complicado que fue trabajar con la banda durante todo este lío: "Mi trabajo más difícil con ellos fue, probablemente, en El Mocambo en 1977. Fue complicado en el sentido de que, ya sabes, Keith acaba de ser pillado con heroína y teníamos todo el equipo ahí, listo para grabar. No dejaba de pensar en que esperaba que se encontrara lo suficientemente bien como para tocar".

"Los ensayos fueron geniales, ahora mismo miro atrás y me doy cuenta de lo bien que tocaron, fue increíble. Yo... Yo estaba preocupado por la situación, por la salud de Keith, estaba esperando que todo saliera bien", cuenta ahora Kramer.

"Cuando entraron en el camión para ensayar la banda sonó genial. El desafío era que tocaran bien porque era un club pequeño y con un suelo muy bajo. Sin embargo, todo fue genial y yo acabé muy contento", reconoce. "Cuando lo pienso, creo que los Stones disfrutaban de tocar en sitios así por la intimidad que había con la audiencia, todo era tan cercano que casi podías sentir las vibraciones de la audiencia hacia los Stones y viceversa, fue muy emocionante".

RockFM