Estos conocidos rockeros de distintas bandas se sinceran sobre sus conciertos más ridículos: "Tiré el techo de la sala sobre mí"

En una nueva entrevista con Kerrang, estos rockeros se sinceran sobre sus peores experiencias sobre el escenario
Estos conocidos rockeros de distintas bandas se sinceran sobre sus conciertos más ridículos

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En un nuevo artículo que puedes leer completo en Kerrang!, varios conocidos rockeros han hablado sobre sus peores y más vergonzosas experiencias sobre el escenario. Entre los 20 artistas que hablaron para el medio, se incluyen Justin Hawkins (The Darkness), Cristina Scabbia (Lacuna Coil), Myles Kennedy (Alter Bridge) y William Duvall (Alice in Chains).

Justin Hawkins recuerda lo siguiente:

"Estábamos tocando en Peterborough antes de que saliera nuestro primer disco. Era un show grande porque había una discográfica que iba a venir a vernos. Al final del tema 'Love On The Rock With No Ice' decidí subirme a uno de los monitores. Intenté mantener el equilibro agarrándome al sistema de ventilación, a una especie de salida de de aire. Por desgracia, me resbalé y acabé tirando de ello, así que hice que se cayera todo el techo. Sí, el techo se cayó sobre el escenario, así que acabamos enterrados bajo algo de escombros. Sufrimos algunos cortes y moratones, pero nada serio. La verdad es que me pareció muy divertido".

Otro que también acabó bastante dolorido fue Myles Kennedy, de Slash y Alter Bridge:

"Dimos un concierto de mierda con The Mayfield Four creo que en 1999, cuando estábamos de gira con Fuel. Tocábamos en San Francisco y no se puede decir que la gente nos estuviera recibiendo con demasiada emoción, así que yo intenté animar un poco la cosa. Estaba rockeando e intentando perderme en la actuación y, cuando me quise dar cuenta, me había tropezado con mis pedales de guitarra y me caí de culo justo delante de todo el mundo. Obviamente, a todos se nos cortó el rollo. Encima, no pude salir de la cama durante toda la semana siguiente porque me lesioné en la parte inferior de la espalda. Fue uno de esos momentos en los que pasas muchísima vergüenza y parece que nada te sale bien, pero tienes que aguantar y tirar hacia adelante. A veces ganas y a veces pierdes, supongo".

Cristina Scabbia, de Lacuna Coil, no se hizo daño, pero también pasó un mal momento:

"Fue un completo desastre cuando me subí con Megadeth en Milán para cantar el tema 'À Tout Le Monde'. Ensayamos juntos aquella tarde y fue perfecto, pero durante el show, el técnico de sonido se olvidó de encender mi micrófono. Así que básicamente canté la canción entera sin volumen y podía ver a la gente apuntándome con el dedo y luego señalando sus orejas. Fue particularmente vergonzoso porque Milan es mi ciudad natal, por supuesto. Ellos despidieron al técnico de sonido después, pero eso no me hizo sentir mejor".

"Si tengo que elegir mi peor momento, estaría entre ese y el día en el que me caí en Ozzfest. A veces te metes tanto en el show que no ves por donde vas. El escenario estaba muy alto, así que fue una gran caída, pero milagrosamente no me hice nada. Simplemente tuve que trepar hacia arriba como si no hubiera pasado nada. Creo que la adrenalina fue la responsable de sacarme de aquella situación".

William Duvall, de Alice In Chains, es el último en narrar su historia:

"La segunda vez en toda mi vida que me subí a un escenario fue con AVOC, abriendo para The Circle Jerks, que, en aquel momento, era algo realmente grande para nosotros. Yo tendría, lo mismo, unos 15 años. Fue el 3 de junio de 1983. Nunca olvidaré aquel día":

"Llegó el momento, estaba en el club para la prueba de sonido, pero mi compañero Ricky no apareció. Llamé a su casa y se puso su hermano mayor, Tony, solo para decirme que a Ricky le habían castigado. No me lo podía creer, le pedí a Tony que explicara lo importante que era la ocasión. ¡Eran los Circle Jerks!".

"Esperamos tras bambalinas, sentados en el camerino y, gracias a dios, nuestro amigo Greg Psomas estaba allí. Era el batería de la única otra banda de hardcore de los suburbios del norte de Altanta. El tipo era el Keith Moon del lugar. Estaba en backstage porque iba a todos los shows de cualquier cosa que fuera remotamente punk, así que se ofreció a tocar él. El tío dijo que iba a aprenderse rápidamente las canciones, pero solo quedaba media hora para el conciertos. Me las apañé para que se aprendiera las dos primeras, esperando que se acordase de ellas".

"Entonces nos llamaron, el tipo llega a la puerta y dice, 'Es el momento'. Tuvimos que pasar entre la gente para llegar al escenario, así que fue como una marcha de la muerte. Al final conseguimos sacarlo, pero sonó realmente mal, el primer tema estaba siendo un desastre y tuvimos que parar. Conseguimos superar el primer asalto y yo ya estaba dispuesto a intentarlo con la segunda canción. Justo entonces, mi amplificador comienza a hacer ruidos raros. No sabía qué hacer. Sentía que nos estábamos muriendo. Justo entonces, veo al hermano de Ricky, Tony, llegando al escenario con él".

"Ricky se sentó a la batería e intentamos seguir con el show donde lo habíamos dejado, pero yo estaba mortificado por todo lo que acababa de ocurrir. El ruido entre canciones fue algo que no pude arreglar. Solo intentaba recordar mis temas mientras el corazón se me salía del pecho. Me sentí realmente humillado".

"Después del show tuvimos que volver a pasar entre la audiencia para volver a los camerinos, y pasó algo interesante. Apareció una chica de mi edad, se me acercó, me puso las manos en las suyas y me dijo, ¡Qué buen concierto!'. Para mí, la noche ya había merecido la pena. Ella estaba ahí con su profesora de alemán, Margie. Yo no sabía en qué clase de escuela enseñaban ese idioma ni por qué llamaba a su profesora por su nombre. Sin embargo, ambos acabamos siendo mejores amigos y, de hecho, me acabaron llevando a su escuela. Pasé de ir a un instituto público donde me sentía atormentado cada día a una pequeña escuela privada en el centro de Atalanta, justo en la que me gradué. Supongo que el concierto de Cicle Jerks fue un desastre de muchas formas, pero al final me acabó cambiando la vida".

RockFM