Los fans originales de Metallica eran más violentos que los de hoy en día: “Destrozó todas las cuerdas”
Un concierto de Metallica, a día de hoy, puede ser sinónimo de paz y amor, pero en 1988, la cosa era muy distinta
B3MTAA METALLICA at 1991 MTV Music Awards
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En una nueva entrevista con Southeast Wreck Metal (vía Blabbermouth.net), el antiguo cantante de Queensrÿche, Geoff Tate, ha recordado cómo los fans de Metallica, durante un concierto abriendo para los de San Francisco en Helskinki en 1988, les tiraron una lluvia de botellas con la mala suerte de que alguna de ellas impactó contra miembros de la banda y sus instrumentos.
A día de hoy, pocas experiencias pueden ser más divertidas y pacíficas que un show de Metallica, aunque no siempre fue así.
"Oh, sí. Creo que tengo una cicatriz aquí [en la cara] de eso", recuerda Tate.
"Michael Wilton [guitarrista] hizo algo realmente interesante en ese concierto. Le aplaudo por su valentía, de verdad. Pero fue una botella gigante de vodka la que llegó volando al escenario, golpeó el mástil de su guitarra mientras la tocaba y destrozó todas las cuerdas. La guitarra hizo un ruido horrible. Se quedó parado un segundo, cogió otra guitarra y terminó el solo que estaba tocando. Fue increíble. Se le escaparon, no sé, cinco o seis notas, pero volvió a tocar y tocó todo el solo. Y como lo hizo, el público gritó: '¡Sí!'. Fue increíble que lo hiciera".
Pero, ¿por qué estaban tan nerviosos los fans? Tate lo explica: “Metallica tenía una gran presencia en Finlandia en aquella época. Y, sí, éramos los teloneros. Así que mucha gente estaba esperando a que nos bajáramos del escenario. Pero les hicimos escuchar".
A todo esto, Geoff admite que no estaba familiarizado con la música de Metallica antes de que Queensrÿche fueran elegidos para abrir para los de James Hetfield y Lars Ulrich: “Nunca había oído hablar de Metallica hasta que nos metimos en esa gira", dijo. "Y eso fue todo lo que oí. Después de eso se hicieron enormes. Fue una gira maravillosa. Hicimos toda Europa con Metallica. Y luego fuimos a América e hicimos dos giras con ellos. Fue una experiencia genial. Llegamos a conocer a la banda, y yo llegué a conocer su música íntimamente por estar con ellos todos los días. Fue un buen periodo de mi vida. Tengo buenos y buenos recuerdos de todo aquello... Era una época divertida para ser un joven en la carretera, de gira, tocando música. No había nada igual. Era muy singular".