Geezer Butler (Black Sabbath), sincero sobre su momento más oscuro: “Iba borracho a trabajar”

El bajista de Black Sabbath fue contable antes que estrella del rock
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El bajista de Black Sabbath, Geezer Butler, no siempre fue la estrella del rock que conocemos a día de hoy. De hecho, en sus comienzos como artista, o incluso antes, este legendario padre del heavy metal podría haber acabado trabajando de contable.

En una nueva entrevista con Eddie Trunk (vía Loudwire), Butler ha explicado que su plan inicial era dedicarse a la contabilidad, pero, por suerte para la historia del rock, Geezer no soportaba el trabajo.

"Dejé la escuela a los 15 años, fui aprendiz de contable durante tres y se me daba fatal", ha explicado el bajista. "Lo odiaba. Odiaba ir a trabajar de 9 a 5 todos los días. Simplemente no podía hacerlo".

Lo peor de todo es que Butler estaba tan hastiado que comenzó a beber para poder soportar su labor diaria.

“Con el tiempo, me comencé a emborrachar, porque me desquiciaba, para ir a trabajar. Hasta ese punto lo odiaba. Así que solía ir al pub hasta las 3 de la tarde, y luego me presentaba en la oficina a las 4 de la tarde, borracho como una cuba, y me tomaba unas anfetaminas (de alta calidad) para aguantar el turno".

“Al final, el tipo que llevaba la fábrica, la oficina, me llamó a su despacho y me dijo: 'Butler, estás despedido'”.

Pero no hay mal que por bien no venga, y lo aprendido por Geezer le sirvió más adelante, más concretamente para encargarse de las cuentas de Black Sabbath mientras daban sus primeros pasos.

"Sí, fue la única vez que no nos timaron", bromea Butler. "Es cierto. Solía coger las 20 libras por noche que nos daban, las gastaba en gasolina y luego, si nos quedaba algo de dinero, bajábamos a la tienda de patatas fritas."

Finalmente, Butler podría acabar viviendo de la música y, no solo eso, acabar formando una parte fundamental de la historia del rock y de Black Sabbath, siendo inducido con ellos al Rock and Roll Hall of Fame en 2006.

RockFM