El guitarrista de Twisted Sister explota: “El rock and roll es una industria criminal”

Jay Jay French califica a las discográficas como criminales legales
El guitarrista de Twisted Sister explota: “El rock and roll es una industria criminal”

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En una nueva entrevista con A Discussion With Dean Cramer (vía Blabbermouth.net), el guitarrista de Twisted Sister, Jay Jay French, ha cargado duramente contra la industria musical y, más concretamente, contra las discográficas, que, según él, se aprovechan y exprimen el dinero de los artistas.

“El rock and roll, déjame ser claro, es una industria criminal. Las discográficas son criminales. Es así de simple. Lo que pasa es que son criminales legales”, se ha sincerado el guitarrista.

“Así que, cuando estás en un pozo de criminalidad, da igual que sea obvia o de alta alcurnia, da igual que te amenacen con una pistola o que sea algo más sutil, estás tratando con criminales. Te enfrentas a los bajos fondos, a la sordidez, a la mentira. No te crees nada de esta mierda porque todo el mundo miente. Tienes que acostumbrarte a ello”, se desahoga French.

Esta no es la primera vez que Jay Jay French habla mal sobre la industria discográfica. El pasado abril, le decía esto a The Metal Voice: “Hay dos niveles de estafa. Uno es la contractual, que es, simplemente, la naturaleza del juego, es como es, te guste o no, Y otra es cómo, de alguna manera, dejas de poder dirigirte a ti mismo. Yo diría que la mayor parte de bandas no entienden los acuerdos que firman con las discográficas, no se dan cuenta de lo pequeños que son los porcentajes. Quiero decir, The Beatles ganaban medio penique por single y seis centavos por disco con sus royalties. Pienso, también, en los Jackson 5. Creo que la mayoría de artistas de Motown ganaban dos, tres, cuatro o cinco centavos por disco”.

Hay cláusulas por todo el contrato”, prosiguió. “Hablo de esto. Me pregunto: '¿Cuánto dinero sacas si vendes un millón de discos?' Y esto es por contrato, nadie te roba, es solo la forma en la que está escrito. Mira un contrato de 1984 y digamos que la banda ganaba un dólar por disco, que es mucho, pero vamos a suponer que ese es el caso. Han vendido un millón de discos y tienen un álbum de plantino en su pared. Entonces sus amigos les dicen: 'Oh tío, un millón de discos, debéis ser muy ricos'”.

“¿Pero qué significa eso en realidad? Mira, en el contrato, para empezar, dice que hay un 15% de bienes libres, que significa que la discográfica puede no pagarte ese porcentaje de las ventas, porque supuestamente se las han mandado a la prensa para que hagan críticas. Claro, si tú has vendido un millón de discos, no has mandado 150.000 a los medios, pero ellos pueden afirmar que sí”, prosiguió French. “Así que se quedan con el 15%, que son 150.000 dólares. Ahora, tu millón se ha quedado en 850.000”.

“Además, hay otro 10% de tasa por ruptura porque... Los discos no se rompen desde que Moby Dick era un pececillo, pero cuando los álbumes se hacían de goma laca, estaba en los contratos. Ya nos llevamos un 25% del total. Así que, de repente, no te pagan por un millón de copias, te pagan por 750.000. Además, hay un 20% de gastos de envase por hacer el disco o el CD, eso también se lo llevan. De forma que, automáticamente, desaparecen un 45% de tus royalties, ¿vale? Ahora, te quedas con 550.000”.

“Ahora, ponte que grabas un videoclip. Eso también te lo quitan. Supón que la grabación cuesta unos 300.000. Y después hay costes de promoción por el disco, que serán unos 100.000 si el álbum tiene éxito. ¿Qué te queda? ¿200.000 como mucho? Coges y se lo mandas a tu mánager de negocios. Ellos se quedan entre un 5 y un 20%. Lo mismo a la banda le quedan entre 100.000 o 150.000 dólares. Una banda de cinco personas lo divide y se queda con 30.000 brutos, sin contar impuestos. ¿Ves los números?”.

RockFM