'Highway to Hell', análisis track por track

Aprovechando la celebración de las cuatro décadas de existencia del álbum de AC/DC, repasamos todas sus canciones.
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Imagínate volver a 1979. Imagínate que vas a una tienda de discos y, de repente, te das cuenta de que un conjunto australiano que empieza a despuntar, de nombre AC/DC, ha publicado un nuevo trabajo. El vinilo muestra a los cuatro músicos posando con aspecto chulesco e infernal y el título lo dice todo, 'Highway to Hell'. Volvemos sobre el disco que cambió la historia de la música como si lo estuviéramos escuchando por primera vez.

  • Higway to Hell

El álbum empieza fuerte, muy fuerte, su tema insignia, el que será el tema insignia del conjunto australiano desde el momento en que salió y para siempre. Su riff de guitarra es inconfundible y su estribillo es capaz de mover a las masas. Lo cierto es que, a día de hoy, es tremendamente difícil encontrar a alguien que no reconozca esta canción y, por descontado, te aseguro que es imposible no haberla escuchado, como poco, al menos una vez en la vida, aunque sea de pasada.

No han sido pocos los que han hecho versiones de este tema, desde guitarristas aficionados hasta músicos de renombre, incluido Dee Snider en su gira actual en solitario. El valor histórico y musical de esta canción es incalculable. Quién iba a pensar que, con tan sólo unos pocos acordes y la escala pentatónica, se podría llegar a hacer historia de esta manera.

El origen de su letra es diferente según la fuente que se cite, aunque lo que es casi seguro es que la idea le llegó a Bon Scott a la cabeza en algún tipo de trayecto automovilístico, ya fuera para irse a beber a su bar favorito o viendo atardecer desde un autobús de Sídney a la localidad de Perth.

  • Girls Got Rhythm

Más allá de la supuesta falta ortográfica del título del tema, esta canción, originalmente lanzada como single, es uno de los temas más infravalorados del disco. Lo cierto es que su sección rítmica y su riff son verdaderamente pegadizos. No cuenta con una letra profunda ni una interpretación más allá de la literal, pero tampoco le hace falta. El track es Bon Scott en estado puro y eso es indiscutible.

Una vez más, el solo de guitarra de Angus Young, pese a su simplicidad, transmite el salvajismo y la rebeldía de la que la banda ha hecho ostentación hasta nuestros días. Por otro lado, los coros que contestan a la voz de Scott son un golpe maestro que completa la canción a la perfección.

  • Walk All Over You

De comienzo más lento y contundente, el track nos hace entrar aún más en calor con un riff que acaba resultando frenético y divertido. Batería y bajo se complementan a la perfección mientras la voz de Bon Scott vuelve a jugar con un coro que contesta a lo que canta durante el estribillo. Una vez más la conquista física y el rock and roll son la temática dominante de la letra.

  • Touch Too Much

Seguramente este es el tema más emblemático de este trabajo después de la canción que le da nombre. No es para menos. ¿Cómo olvidar ese estribillo y ese riff de guitarra? La sección rítmica nos hace mover la cabeza mientras Scott nos lo da todo e incluso juega con las armonías en el chorus. ¡Qué gran canción!

La letra nos habla del peligro de los excesos, que se presentan en forma de una mujer pero que bien se podría referir a las drogas o al alcohol. Curiosamente, Bon Scott sería víctima de la vida del sexo, drogas y rock and roll tan sólo seis meses después de la salida del álbum.

Esta canción es la comunión perfecta de lo que representa el espíritu de AC/DC en el momento en el que la banda alcanzó el pináculo de su estado de forma que se mantendría durante posteriores grabaciones una vez se incorporó Brian Johnson a la formación. Como mencionamos en nuestro artículo sobre curiosidades del álbum, este tema jamás fue cantado for el tercer vocalista de la formación -no olvidemos que el primer cantante de AC/DC fue Dave Evans- pero hubo otro cantante que la rescató para el repertorio de la banda.

  • Beating Around the Bush

En el ecuador del álbum se encuentra este tema, de corte muy clásico y que, pese a no ser una mala canción, paga el precio de suceder a uno de los mejores temas del disco. La guitarra se permite jugar mucho más que en otros temas, jugando a perseguir a la voz en algunos momento y dejando punteos de los más interesantes que merece la pena tener en consideración.

  • Shot Down In Flames

El tema, escrito por Bon Scott, vuelve a tener un sonido marca de la casa de AC/DC. Su historia es la de un individuo que sale a ligar una noche, pero que es rechazado por todas las mujeres a las que entra. Lo cierto es que Scott no variaba mucho la temática de sus letras. Sin embargo, el cantante está maravilloso en este tema, hablando incluso encima del solo de Angus y dándole un aire de directo que hacen de esta canción una verdadera joya escondida. ¡No tiene pérdida!

  • Get It Hot

Con tan sólo dos minutos y medio de duración, este tema es uno de los más cortos del álbum. Cañera y directa, la canción no busca ningún tipo de floritura innecesaria ni se anda por las ramas. Este tema es puro rock and roll, directo al cuerpo y al corazón.

  • If You Want Blood (You' ve Got It)

Nos comenzamos a acercar al final del álbum con el que seguramente sea otro de los temas de éste que han pasado a la historia como una parte importante del repertorio usual de la banda. Una vez más, la magia está en un estribillo en el que, como en gran parte del disco, se nota mucho el buen hacer del productor Robert Lange, que ayudó a la banda a alcanzar otro nivel y consagrarse como una de las grandes históricas del rock.

¿Otra de las mejores partes de la canción? La letra, una de las más “poéticas” y curradas de todo el álbum que convierte el track en una de las mejores canciones de la historia de la formación.

  • Love Hungry Man

Penúltima canción del álbum, un poco más suave dentro de lo que cabe, en la que, una vez más Bon Scott expresa su necesidad de “amor”. Con otro solo de guitarra más que destacable, el tema se convierte en la antesala perfecta para el gran colofón final.

  • Night Prowler

Más allá de la polémica que provocó, la blusera “Night Prowler” es una gran canción para finalizar el plástico. Un tempo más lento y la voz rasgada de Scott generan la atmósfera perfecta para contar la historia de un asesino que entra en las casas durante la noche para acabar con sus víctimas. Lo cierto es que AC/DC sabe encontrar, en sus canciones, algún tipo de belleza en el lado más grotesco de la raza humana.

¿Cuál es tu canción favorita del álbum? ¿Qué ha supuesto para ti 'Highway to Hell'?

RockFM