La historia oculta de Irene Stearns, la mujer que trabajó en secreto para Gibson en la Segunda Guerra Mundial

La mujer, que acaba de cumplir 100 años este pasado mes de enero, formó parte de un grupo desconocido encargado de fabricar guitarras en secreto

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La historia de Irene Stearns merece la pena ser contada. La orgullosa vecina de Kalamazoo (Michigan, Estados Unidos) cumplió 100 años el pasado 30 de enero. Una edad que, sin duda, merece ser celebrada por todo lo alto. Y es que, la vida de Irene no es nada común, de ahí que su ciudad, aprovechando su centenario, haya declarado ese 30 de enero como el Día de Irene Stearns por haber sido un "miembro activo y generoso de la comunidad de Kalamazoo".

Y es en este punto donde comienza su leyenda. Irene es la última superviviente conocida de las misteriosas ‘Kalamazoo Gals’ de Gibson. Un grupo de mujeres que trabajaron en secreto para la icónica empresa durante la Segunda Guerra Mundial fabricando instrumentos. "Siento que soy una de las chicas más afortunadas del mundo. Primero, por haber nacido en el lado este de Kalamazoo y luego por haber vivido 100 años en Kalamazoo a un par de millas de donde nací", explicaba Irene escribió (a través de Guitarworld).

Las ‘Kalamazoo Gals’ pasaron totalmente inadvertidas para el público en general hasta que, recientemente, el autor, John Thomas, publicó un libro llamado ‘Kalamazoo Gals: A Story of Extraordinary Women & Gibson's “Banner” Guitars of WWII’. El libro, que vio la luz en 2012, se inspiró en una fotografía tomada en 1944 en la que se veía a unas 75 mujeres de pie frente a la planta de fabricación de Gibson en Kalamazoo.

Hasta aquí todo podría parecer dentro de la normalidad, si no fuera porque los registros públicos de Gibson notifican que la empresa únicamente producía equipo y suministros militares. Algo que sucedió en muchas compañías de todo Estados Unidos, volcándose en cuerpo y alma en apoyar a su ejército que se encontraba inmerso en plena Segunda Guerra Mundial.





Sin embargo, después de buscar en los archivos de Gibson en Nashville, Thomas descubrió que la marca había enviado 25000 guitarras durante la Segunda Guerra Mundial, todas ellas del modelo "Gibson Banner". "Casi 25.000 instrumentos enviados durante la guerra. Así que no solo es una historia interesante para mí. Es un misterio. Es un encubrimiento industrial", comentó el escritor.

“Esta es una guitarra hecha durante la Segunda Guerra Mundial. Y la razón por la que puedo decir eso es que hay una pequeña pancarta dorada en el clavijero que dice: 'Solo una Gibson es lo suficientemente buena'. Y ese mensaje se puso en las guitarras en 1942 y se quitó en 1945. Eso corresponde no solo con la Segunda Guerra Mundial, sino también cuando las mujeres fabricaban estas guitarras", detalló John Thomas.

Y fue Irene una de esas decenas de mujeres que, en secreto, aportaron su granito de arena para que una de las compañías más importantes del mundo de la música, continuase fabricando sus guitarras pese a las obligaciones con el país. Sin duda, una historia que merece la pena ser contada.


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