La insólita apuesta que los miembros de Nirvana nunca estuvieron dispuestos a aceptar

Aunque la producción de 'In Utero' podría haberles salido gratis, los miembros de Nirvana eligieron no correr el riesgo
La insólita apuesta que los miembros de Nirvana nunca estuvieron dispuestos a aceptar

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Cuando los miembros de Nirvana grabaron su último álbum, 'In Utero', le pagaron 100.000 dólares al productor Steve Albini por sus servicios. Sin embargo, existió la posibilidad de que el trabajo de Albini les hubiera salido totalmente gratis. Según cuenta la historia, el productor ofreció una insólita apuesta a los miembros de la banda de Seattle: si cualquiera de ellos era capaz de ganarle una partida de billar, no tendrían que pagarle nada, aunque, por otro lado, si perdían, deberían pagarle el doble de sus honorarios.

Ahora, Albini ha explicado qué fue lo que verdaderamente ocurrió en esta historia en una nueva entrevista para Kerrang!. Anteriormente, Dave Grohl ya había comentado lo siguiente sobre esta apuesta: "Cualquiera que tenga el coraje para apostarse algo así de grande tiene que ser genial, así que todos dijimos que no. Además, él tenía su propio palo. No queríamos meternos en problemas con alguien así", explica en tono jocoso.

Sin embargo, cuando fue preguntado sobre la apuesta, Albini recordó lo siguiente: "He propuesto esa apuesta con cada banda que he trabajado, pero nadie ha aceptado mi oferta".

"No es que yo sea un jugador de billar particularmente bueno, pero tengo las mismas posibilidades de ganar en una partida justa. Al final, tampoco iba a marcar mucho una diferencia en mi vida si conseguía el doble de dinero o trabajaba gratis, aunque supongo que en Nirvana estaban menos dispuestos a correr riesgos que yo".

Steve también ha explicado cómo enfocó, con cuidado, su trabajo con Nirvana y, especialmente, con Kurt Cobain: "No intenté convertirme en su mejor amigo, porque sabía que todos a su alrededor estaban intentando hacerse camino hacia su vida de la forma más parasitaria posible, y yo quería que supiera que no tenía que preocuparse sobre eso conmigo. Nunca le presioné para que tuviéramos ninguna clase de intimidad personal", narra el productor. "Le veía en el trabajo y noté que se tomaba muy en serio su música, su pasión era genuina. Creo que ese era el factor ante el que la gente más respondía, porque tenía una voz muy distintiva. La verdad es que acabé teniendo mucho respeto por él, como artista y como persona".

Albini también ha reconocido que le gusta jugar. Sin embargo, más que el billar, el productor prefiere el póker, con el que se ha conseguido embolsar una cantidad similar a la de sus honorarios laborales. "Juego al póker por dinero. Me parece un juego fascinante y que estimula mi cerebro, pero, sí no me diera dinero, no lo haría. Se ha convertido en una parte importante de mis ingresos, y dependo de ello como forma de vida. No lo hago por diversión".

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