Las actuaciones en directo de las grandes estrellas que te harán llorar (de desesperación)

Repasamos algunos de los directos más desastrosos de la historia del rock 
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Todos podemos tener un mal día a veces, sea cual sea nuestro trabajo. A las grandes estrellas del rock les pasa lo mismo. Hay momentos en los que, por un motivo u otro, las cosas salen mal y, pese a los años de experiencia sobre el escenario, los músicos acaban con la cara roja y, probablemente, pasando la noche sin dormir mientras le dan vueltas a los múltiples fallos que han cometido en sus actuaciones. ¿Cuáles son las peores de todas? Te dejamos nuestra selección:

1. Guns N' Roses - “Welcome to the Jungle” en el Rock In Rio 2011

Una brutal lluvia hizo acto de presencia después del concierto de System of a Down y antes del de Guns N' Roses en el festival Rock in Rio 2011 antes miles y miles de fans deseosos de ver a Axl Rose acompañado de su formación de aquel entonces, en la que no había ningún componente original más de la banda. Aunque tardaron dos horas en salir, consiguieron hacer acto de presencia y comenzar su largo show, de más de tres horas de duración. Uno de sus guitarristas durante esa época, Ron “Bumblefoot” Thal, se recuperaba de un accidente de coche y tenía por delante tres horas de concierto, teniendo, para colmo, que medicarse con varios analgésicos y otras medicaciones. Aún con todo, el músico aguantó el tipo, al menos hasta que decidió ponerse un casco de soldado clon de Star Wars en la cabeza durante la interpretación de “Welcome to the Jungle”. La humedad provocó que el plástico se empañara, de manera de Bumblefoot no podía ver nada. Para colmo, esto sucedió durante el solo. Tocando solo con una mano, el guitarrista consiguió levantarse el casco por encima de la cabeza, pero la mala suerte quiso que volviera a caer. En un momento crucial del su parte solista, Ron no pudo más y tuvo que parar de tocar para liberarse. Esto provocó la ira de muchos de los fans más radicales de Guns N' Roses, que al día siguiente le dedicaron varios comentarios de odio en redes sociales. 

2. Red Hot Chili Peppers - “Under the Bridge” en Saturday Night Live 1992

¿Qué haces cuando tu guitarrista te sabotea desde dentro? Eso debió pensar Anthony Kiedis, cantante de Red Hot Chili Peppers, cuando, en un actuación en directo en Saturday Night Live, con millones de personas viéndoles desde sus casas, John Frusciante, encargado, en aquel tiempo, de las seis cuerdas de la formación, comenzó a tocar “Under the Bridge” de manera excesivamente lenta y, en ocasiones, fuera de tono. Para colmo, en los coros del final, comenzó a pegar unos gritos de lo más extravagantes. Aún con todo, la banda continuó tocando y defendió la canción lo mejor que pudo. El cantante de la banda todavía se acuerda con rabia de aquel día, no es para menos, hacer el ridículo delante de algunos miles de personas ya es malo, pero delante de millones tiene que ser horrible. 

3. The Who – Keith Moon pierde el conocimiento en 1973

Los malos hábito del mítico batería de The Who eran más que conocidos. Sin embargo, la noche del 20 de noviembre de 1973, el músico sobrepasó su límite durante un concierto de la banda. El alcohol y las drogas provocaron que el batería perdiera el conocimiento a mitad del recital. Al final, la banda tuvo que preguntar si alguien entre el público podía unirse a ellos para tocar. Si bien es cierto que los miembros de The Who pasaron un mal rato, para uno de sus fans, llamado Scott Holpin, esto supuso una oportunidad de oro, ya que pudo tocar “Smokestack Lightning”, “Spoonful” “Naked Eye” con sus héroes. Después de un chupito de brandy para calmar los nervios, el batería lo hizo lo mejor que pudo para seguir el ritmo de Daltrey, Entwistle y Townshend.

4. Led Zeppelin con Phil Collins - “Whole Lotta Love” en el Live Aid 1985

La Ley de Murphy dice que todo lo que pueda salir mal saldrá mal. Esto se cumplió en el concierto benéfico que Led Zeppelin dio en 1985, junto a muchas otras bandas, para recaudar fondos para los más necesitados. La banda llevaba sin tocar junta desde hacía 7 años. Jimmy Page, Robert Plant y John Paul Jones, que no actuaron bajo el nombre de la banda por respeto al difunto John Boham, se subieron al escenario en pésimas condiciones y acompañados por un componente de última hora, el batería Phil Collins (Genesis). Aunque, en un principio, iba a ser Tony Thompson (Chic) el encargado de ponerle el ritmo al concierto, la presión de Plan acabó provocando que Collins también se subiera al escenario, teniendo dos baterías tocando al mismo tiempo. Sólo había un problema, Phil no se sabía las canciones. 

Por otro lado, Rober Plant llevaba cantando tres noches seguidas y estaba prácticamente sin voz, Jimmy Page, del que se dice que estaba, además bajo el efecto de las drogas, tenía la guitarra terriblemente desafinada y, para colmo, la banda sólo pudo ensayar durante una hora el mismo día del concierto. Todo parecía destinado a fracasar y, en efecto, así fue. Los músicos apenas se oían por los monitores y, cuando comenzaron su set de tres canciones con “Rock and Roll”, en seguida se pudo ver que nadie estaba dando ni una. Las leyendas del rock sonaban como un grupo de instituto intentando emular, fallidamente, a sus ídolos. “Whole Lotta Love” fue la peor con diferencia, la actuación daba vergüenza ajena, tanta, que Phil Collins reconoció, años después, que le hubiera gustado poder levantarse e irse en medio del show. El festival de gallos siguió con una desmerecida “Stairway to Heaven”, en la que el bueno de Page a penas consiguió sacar un solo decente. Por suerte, el concierto fue para un propósito benéfico, porque al menos se les puede alabar por las buenas intenciones. 

5. Van Halen - “Jump” en Greenboro 2007

Esta es una de las actuaciones más difíciles y dolorosas de ver que existen en la historia del rock. O bien la guitarra de Eddie Van Halen estaba desafinada o el backing track con los teclados estaba más agudo de lo que debería, pero la actuación fue terriblemente disonante. En lugar de parar para localizar el problema, la banda decidió continuar tocando, produciéndose uno de los momentos más embarazosos de la historia de Van Halen. 

No hay palabras para describir lo mal que suenan estos instrumentos, cada uno con su afinación y sin compaginarse de ninguna manera. Tan sólo mira el vídeo a continuación, si eres capaz de soportarlo.

RockFM