Led Zeppelin: los secretos de su disco más legendario al descubierto

El pódcast 'Los 50 Esenciales de RockFM' desvela las historias ocultas de 'Led Zeppelin IV', una obra maestra que cambió el rock para siempre

Redacción digital

Publicado el

4 min lectura

El pódcast Los 50 Esenciales de RockFM ha comenzado a destripar los discos que definieron la historia del rock, y el pistoletazo de salida lo ha dado una obra monumental: el cuarto álbum de Led Zeppelin. Publicado el 8 de noviembre de 1971 y producido por el propio Jimmy Page, este disco sin título, conocido por todos como 'Led Zeppelin IV', no solo es el segundo más vendido en la historia de Estados Unidos, con 23 discos de platino, sino que ha despachado 37 millones de copias en todo el mundo y sigue sumando. Un trabajo que se gestó en un ambiente único, lejos de los estudios convencionales.

La banda comenzó a grabar en Londres, pero pronto se trasladó a Headley Grange, una casa victoriana en East Hampshire, usando el famoso Rolling Stones Mobile Studio. Según explicó Jimmy Page, necesitaban un respiro: "necesitaban tomarse un té de vez en cuando, necesitaban darse un garbeo, merodear por los jardines, estar a su bola básicamente", y esa libertad fue clave para que muchas de las canciones surgieran allí mismo. Los arreglos finales se completaron en Los Ángeles, dando forma a un sonido que se convertiría en leyenda.

Canciones nacidas del instinto y un perro negro

El disco arranca con la potencia de "Black Dog", un tema inspirado en la canción "Oh Well" de Fleetwood Mac. Robert Plant contó que el título proviene de un labrador retriever que merodeaba por la casa durante la grabación. El sonido de guitarra, tan característico, se logró, según Plant, conectando su Les Paul a un DirectBox y triplicando las señales para crear "un sonido casi de sintetizador perfecto", devolviendo al grupo a las estructuras de su segundo álbum, 'Led Zeppelin II'.

La espontaneidad también fue la madre de "Rock and Roll", otro de los himnos del álbum. La canción nació en apenas 15 minutos después de que el batería John Bonham empezara a tocar el ritmo inicial de "Keep A Knocking" de Little Richard. Jimmy Page se sumó con un riff y la magia surgió de la nada, demostrando la química arrolladora de la banda.

La joya de la corona: misticismo y magia negra

Si hay una canción que define el álbum, esa es "Stairway to Heaven", la gran joya del repertorio de Led Zeppelin. Jimmy Page trabajó en ella de forma obsesiva hasta conseguir una pieza que él mismo describió como "perfecta y misteriosa". La canción, junto a los símbolos rúnicos que representaban a cada miembro en la carpeta del disco, envolvió a la banda en un aura de simbolismo y misterio, disparando toda clase de rumores sobre su conexión con la magia negra y el ocultismo, un interés real de Page.

El público se volcó en buscar significados ocultos e incluso mensajes grabados al revés, lo que contribuyó a forjarles una imagen de "grupo peligroso". La famosa letra que abre la canción, "Hay una dama que está convencida de que todo lo que brilla es oro, y está comprando una escalera al cielo", es en realidad un símbolo que representa a las personas que buscan un significado espiritual en sus vidas.

Experimentación, homenajes y baterías con cuatro palos

El álbum es un campo de juegos sonoro. "The Battle of Evermore" refleja la obsesión de Robert Plant con la obra de Tolkien y presenta un dúo folk con Sandy Denny, la única vez que un cantante ajeno a la banda colaboró en una de sus canciones. Por otro lado, "Misty Mountain Hop" vuelve a hacer un guiño a 'El Señor de los Anillos' en su título, mientras que su letra hace referencia a una redada por posesión de marihuana en el Hyde Park de Londres en 1968.

La frustración de John Bonham durante la grabación de "Four Sticks" le llevó a un arrebato de genialidad: grabarla con dos baquetas en cada mano. El resultado fue una de las canciones más complejas del disco, que la banda solo se atrevió a tocar en directo una vez, en Copenhague en 1971. En "Going to California", una pieza de sonido melancólico, la banda rinde homenaje a la cantautora Joni Mitchell, aunque la idea original era escribir sobre los terremotos de California.

El broche final lo pone "When the Levee Breaks", una versión de un tema de 1927 sobre la gran inundación del río Mississippi. El ingeniero Andy Jones fue el artífice de su icónico sonido de batería, grabando a John Bonham en el hueco de una escalera de Headley Grange con dos micrófonos en el piso superior. Este y otros muchos secretos son los que se desgranan en el episodio dedicado a 'Led Zeppelin IV' en Los 50 Esenciales de RockFM, una escucha obligada para todo fan del rock que se precie.

Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.