Mikkey Dee confiesa cuál fue el peor concierto de la historia de Motörhead: "Mandé a Lemmy a tomar por saco"

El que fuera batería de Motörhead recuerda el peor show de la banda en 2011
Mikkey Dee confiesa cuál fue el peor concierto de la historia de Motörhead: "Mandé a Lemmy a tomar por saco"

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En una nueva entrevista con el podcast Drum for the Song, el actual batería de Scopions y ex-integrante de Motörhead, Mikkey Dee, ha hablado sobre el peor show de su recorrido con la banda de Lemmy, en la que estuvo entre 1992 y 2015.

"Oh dios mío, dimos casi 5000 conciertos juntos, es una locura, así que es imposible de decir. Sin embargo, el más infame y, probablemente, el peor que dimos juntos fue en Bloodstrock 2011. ¡Fue horrible! Me alegro de haber podido volver con Scorpions el año pasado y dar un concierto tan bueno como el que dimos. Incluso en la rueda de prensa dije: 'Solo puedo pedir disculpas por lo que hicimos en 2011'".

"Fue horrendo. Kerrang nos dió una K tachada (ndr: una K es la "nota" mínima y cinco la máxima según la publicación) y dijeron en la crónica: 'Si Motörhead hubiera tocado la misma canción todo el rato, al menos no hubiera sido tan malo'. En resumen, lo que pasó fue que Lemmy estaba enfermo. Tenía un catarro normal, nada peligroso, pero estaba enfermo como un perro".

"Tenía fiebre, casi no podía hablar y, encima, estaba de muy mal humor. Yendo desde Londres, en el coche, le dije que teníamos que cancelar el concierto, no estaba en condiciones para dar el show. Sin embargo, él insistió".

"Así que salimos al escenario y, a la primera canción, se giró y me dijo, '¡Mikkey, hijo de puta, me estás matando! ¡Ve más despacio, joder!'. Y toqué cada canción más lenta que nunca porque así me lo pidió Lemmy. Por cierto, grabé cada canción en la mesa de mezclas porque, a veces, parecía que no sabía lo que era el tempo. No sabes lo que se enfadó conmigo".

"Después de tocar 'Metropolis', Lemmy fue un momento tras bambalinas a cambiarse las pilas del bajo o lago así, y se me acercó. Creo que Phil Campbell también se estaba cambiando de guitarra. Entonces, Lemmy me gritó con todas sus fuerzas que le estaba matando".

"Tenía un cubo de hielo con una toalla, lo cogí, se lo tiré en la cara -con el hielo y todo- y le dije que se fuera a tomar por saco. Dejé el escenario, me fui al camerino y le pegué una patada a la puerta. Entonces cogí mi ropa y me volví al coche dispuesto a volver a Londres".

"Phil y Lemmy continuaron tocando 'Chase Is Better Than the Catch" y ni siquiera se dieron cuneta de que yo no estaba detrás. Entonces, Eddie vino corriendo y me pidió que terminara el show. Al final, volví al escenario y lo acabamos, pero fue horrendo y terrible. No dejaba de tirarle baquetas a Lemmy, también toallas, porque no dejaba de gritarme. Fue terrible. Encima éramos cabezas de cartel, era un concierto muy importante".

RockFM