El momento en el que Robert Plant (Led Zeppelin) dejó de odiar “Stairway to Heaven" (por un día)

Nancy Wilson (Heart) recuerda como consiguió que el cantante de Led Zeppelin dejase de odiar su tema más conocido
El momento en el que Robert Plant (Led Zeppelin) dejó de odiar “Stairway to Heaven" (por un día)

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En una nueva entrevista con 95.5 KLOS (transcrita por Ultimate Guitar), la guitarrista de Heart, Nancy Wilson, ha hablado sobre su experiencia con Led Zeppelin o la primera vez que les vio en directo hasta el momento en el que les rindió tributo en 2012, noche en la que consiguió que Robert Plant dejase de odiar “Stairway to Heaven”, aunque fuera solo por un día.

“La primera vez que vimos a Led Zeppelin en directo, estaban abiendo para una especie de feria de la juventud en un pequeño recinto llamado Green Lake Aqua Theater en Seattle, fue un show al aire libre como con bancos de hormigón”.

“Estuvieron alucinantes. Nosotras estábamos como: 'Guau, ese tío lleva la camisa abierta y los otros están haciendo como poses sexys, ¿qué está pasando? Espera, eso es un poco arriesgado'. Éramos bastante jóvenes en aquel momento y no podíamos creerlo. Todas aquellas chicas no dejaban de guitar porque era algo para ver, tan rockero, tan libre, tan sexual, tan vivo. Eran mágicos”.

“Lo siguiente que supimos es que tenían un disco y, casi al pestañear, eran enormes y habíamos tenido la suerte de verles. Creo que la de Seattle fue la primera vez, pero yo les pude ver tres veces en directo y fueron mágicos”.

“Eran más guays que lo guay. Eran andróginos, como ninfas de madera en un gran escenario de rock. Tenía un aura mágica, como de libro de Tolkien, que te embrujaba, y la capacidad de hacernos crear un hechizo y dejarlo ahí”.

“También tenían lásers para 'No Quarter' que caían sobre las cabezas de la audiencia, lo cual, en aquella época, en la que todo el fundo fumaba en los conciertos, hacía que el humo subiera sobre aquellos halos de luz verde”.

“Era un viaje, parecía que fueras puesto de drogas incluso aunque no hubieras tomado nada. Eran muy buenos, una banda increíble. Después, se marchaban y volvían para sentarse en taburetes y tocar canciones como 'Going to California' en acústico. Aquello era como: '¿Qué? ¿También van a hacer eso?'”.

“Cuando comenzamos a crear nuestra propia banda, esa era la horquilla, el camino a seguir, poder tocar rock eléctrico hasta el final o hacerlo en acústico. Tenemos todas esas capacidades, yo llevé mucha sensibilidad acústica a la banda y también podía tocar eléctrico”.

“Después aprendimos un puñado de canciones de Zeppelin, por supuesto, tocábamos en clubs y tuvimos que reducir la cantidad de temas suyos que interpretábamos por noche. La gente comenzó a llamarnos las pequeñas Led Zeppelin”.

“Era como: 'Oh, no estoy tan segura, no somos una banda de versiones'. Fue duro tener que elegir canciones, porque Led Zeppelin tiene muchísimos temas increíbles y todos son muy divertidos de tocar”.

“Si avanzamos muchos años hasta el show del Kennedy Center Honors, cuando nos pidieron que hiciéramos el homenaje a Led Zeppelin que, por supuesto, era una sorpresa”.

“Estábamos de gira, pero nos llevaron en un jet privado a DC y solo nos dio tiempo a hacer un ensayo. Al día siguiente era el show, así que estábamos de los nervios. Encima hacía un frío horrible en DC antes de Navidad, mis manos estaban heladas. No dejaba de intentar calentarlas de todas las formas que sabía para poder tocar el comienzo de 'Stairway to Heaven' por mi cuenta delante de todos aquellos políticos y de Zeppelin, nada más y nada menos. Hasta el Presidente de entonces, Barack Obama y la primera dama estaban allí”.

“En cualquier caso, fue como uno de esos ejercicios zen en los que dices: 'Voy a concentrarme'. Así que lo hice y comenzamos a tocar. Ni siquiera pude ver cómo reaccionaron hasta después de que editaran el vídeo y lo reprodujera en casa. Sé que se emocionaron, la forma en la que reaccionaron fue preciosa”.

“Sin embargo, creo que gran parte de aquello fue por Jason Bonham, el hijo de su antiguo batería, John Bonham, que estaba tocando con un gorro como el que solía llevar su padre. Además, después se añadieron todos aquellos elementos a la canción, con el coro y la parte orquestal”.

“Y, después, al final, estaba aquel gran coro, creo que todo aquello les llegó al corazón. Después, cada uno de los chicos se acercó a la mesa donde estábamos cenando, casi como si fuéramos gobernadoras, y nos dijo: 'Muy bien hecho, ¡ha sido genial!'”.

“Jimmy Page me dijo que había tocado genial y yo estaba como: 'Me podría morir ahora mismo'. Él es mi héroe, mi musa, junto a Joni Mitchell o algunos más, pero él lo es en particular. Después, John Paul Jones, con quien grabamos el disco llamado 'The Road Home' fue realmente dulce, como siempre”.

“Más tarde, Robert Plant me dijo: 'Okey, he aprendido cómo odiar esta canción, pero le habéis hecho justicia, ha sido una gran versión del tema'”.

“Todos ellos reaccionaron genial, fueron muy dulces. Son tipos geniales”.







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