Nikki Sixx y Joe Elliot hablan sobre los accidentes de coche de Mötley Crüe y Def Leppard

Uno acabó con la muerte de Razzle, de Hanoi Rocks y el otro con Rick Allen perdiendo un brazo
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Fueron dos de las historias más tristes del rock en los años '80, los accidentes de coche que sufrieron, respectivamente, Vince Neil y Rick Allen, durante el apogeo de ambos conjuntos en aquella década, cambiaría la vida de estos artistas y la trayectoria de ambas bandas para siempre. Ahora, Joe Elliot y Nikki Sixx se han sentado a hablar para recordar aquellos trágicos momentos y cómo les afectaron. 

Vince Neil tuvo suerte de salir vivo, pero su acompañante, Razzle, batería de Hanoi Rocks, falleció en el acto y las dos personas con las que chocaron acabaron con serias lesiones cerebrales. Todo sucedió porque el cantante cogió el coche bajo los efectos del alcohol. Tan solo unas pocas semanas después, Rick Allen, batería de Def Leppard, tendría un accidente de coche en el que su vehículo se salió de la carretera y dio varias vueltas de campana que resultaron fatales. 

“Vince cambió aquel día”, dice Sixx. “Para nosotros, fue muy difícil asumir que alguien había muerto por culpa de que Vince había bebido y cogido el coche. Todos bebíamos y conducíamos en los '80. Esa es la cruda verdad. Nos poníamos finos en casa, nos metíamos en el coche, íbamos a Hollywood, ligábamos con un par de chicas, nos echaban de los bares a las 2 de la mañana, íbamos a alguna fiesta y nos marchábamos a casa”, narra. 

“Cuando Razzle murió, nos dimos cuenta de que había una consecuencia para todo esto. Y no era solamente que íbamos a meternos en problemas. Alguien había muerto. Vince cambió aquel día y no creo que nunca haya vuelto a ser como antes. Hay algo acoplado a su ADN. No he vivido esa experiencia así que no sé cómo explicarlo más allá de decir que vi a un hombre cambiar para siempre”, finaliza Sixx. 

Por su parte, Elliot también recuerda vívidamente la experiencia de enterarse de que su batería acababa de sufrir un terrible accidente. “Me llegó una llamada de nuestro mánager, Peter Mensch. Me dijo que si estaba sentado. Había visto suficientes películas como para saber que cuando alguien te dice eso es que una persona ha muerto. Cuando me dijo que Rick había tenido un accidente y había perdido el brazo no hubo ninguna manera de procesar aquella información. No tenía ningún sentido. Simplemente me puse a llorar. Pensé que, para Rick, no volver a tocar la batería sería peor que morirse”, afirma. 

“Tras ocho o nueve días, comenzó a decirnos: 'Creo que he encontrado la manera de volver'. Por supuesto, pensábamos que era la morfina hablando. Sin embargo, estaba de vuelta en la batería en tres meses. Fue inspirador”, finaliza Elliot. 

Sixx no pudo hacer más que admitir lo genial que era la historia de la recuperación de Allen, que, al final, consiguió encontrar la manera de seguir tocando con un solo brazo. “Para mí, es una de las mejores historias que hay”, explica. “El hecho de que Rick dijera 'he perdido mi brazo, pero esta es mi banda y voy a volver a tocar la batería. Y la banda hizo, exactamente, lo que haría una familia. Estaban ahí para él y le ayudaron. Quiero decir, ¿cómo de jodidamente loco es el rock and roll cuando tienes un batería con un solo brazo? Es algo imposible. Es un milagro, eso es lo que es”. 

Al final, ambos coinciden en una cosa. Aquellos momentos, separados por unas pocas semanas, les cambiaron para siempre. 

RockFM