La repugnante venganza de Zakk Wylde por los pedos de Ozzy Osbourne: “Le escondí una bolsa de mi propia m****”

Durante la grabación del disco 'No More Tears', abundaron los excrementos entre los rockeros
La repugnante venganza de Zakk Wylde por los pedos de Ozzy Osbourne: “Le escondí una bolsa de mi propia m****”

Tiempo de lectura: 2’

Lo que estás a punto de leer te va a revolver al estómago, y es que Ozzy Osbourne y Zakk Wylde decidieron gastarse varias bromas de lo más escatológicas durante la grabación del emblemático disco 'No More Tears' (1995) en la que a más de uno se le caerían unas cuantas lágrimas, pero de angustia. (vía Loudwire)

En una nueva entrevista con Metal Hammer, Wylde ha contado la historia de una de las bromas más pesadas que le gastó a Ozzy, que, al parecer, se tiraba unos pedos de lo más tóxicos y letales mientras el equipo y la banda del Príncipe de las Tinieblas grababan en redondo, aunque la venganza no se iba a hacer esperar.

“Ozzy tenía esas bombas apestosa que no dejaba de soltar. Podrías espantar a la gente, ya no de un cuarto, sino de un edificio, con ellas”, recuerda Wylde. “Ozzy estaba en la parte de atrás y de repente decía: 'Lo siento...'. Y nosotros acabábamos gritándole: 'Ozzy, ¡¿qué cojones?!'. Estábamos preocupados de no ser capaces de terminar el disco”.

La historia de Wylde la corrobora Duane Baron, productor del álbum, que dice: “Honestamente, al principio pensábamos que tenía un problema de verdad. Se los tiraba en todas partes: en el estudio, en vuelos, ¡incluso fuimos a Las Vengas un fin de semana y se los tiraba en el casino! Nos aterrorizaba con ellos”.

La situación no podía ser peor, así que había que hacer algo para cambiar las cosas. Por lo tanto, Wylde y el batería Randy Castillo desarrollaron su propia broma para darle un toque a Ozzy Osbourne. “Cada día Ozz se sentaba en un sofá para ver sus vídeos de la Segunda Guerra Mundial o lo que fuera, así que cogí mi enorme mierda en una bolsa y le hice un agujerito, deslizándola hasta que estuvo bien escondida en el asiento”, recuerda el guitarrista.

“Mientras tanto, Randy Castillo hizo cacá en un tupper, que guardó en la nevera para después. Sabía que tenía que devolvérsela, así que cagué en una bolsa”, continúa el guitarrista.

¿Y qué fue lo que pasó? “Ozzy empezó a refunfuñar por lo bajo: 'Solo estaba intentando ver mis vídeos de la Segunda Guerra Mundial y no dejaba de pensar en qué era esa horrible peste. Fui a por algo de comer, pensando que teníamos algunos restos... ¡y sí que había putos restos!”, rememora Wylde. “Fue divertidísimo, tío. Hicimos tonterías como esa durante toda la grabación, ¡es un milagro que acabásemos nada! Aún le puedo ver sacando la mierda del sofá, pensando: '¿Cuando pago a estos cabrones para cagarse en mi cuarto? ¿Les he pagado por hacer esto?'”.

Desde luego, la historia es para morirse de la risa... o del asco.

RockFM