Ron "Bumblefoot" Thal (ex-Guns N' Roses) explica las severas secuelas de su accidente de coche

El guitarrista sufrió un terrible accidente de coche en 2011 y salió de gira sin haberse recuperado
Ron "Bumblefoot" Thal (ex-Guns N' Roses) explica las severas secuelas de su accidente de coche

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En una nueva entrevista con Guitar Player Magazine, Ron "Bumblefoot" Thal, el ex-guitarrista de Guns N' Roses y actual hacha de Sons of Apollo, ha hablado sobre las consecuencias físicas que tuvo su fuerte accidente de coche en 2011, tras el que salió de gira sin haberse recuperado aún. Si, hace pocos días, el guitarrista nos contó como fue, a la postre de este terrible evento, la peor actuación de su carrera, ahora nos explica cuáles fueron las severas consecuencias de su accidente.

"No podía tocar la guitarra. En aquel punto pensé que estaría haciendo de productor el resto de mi vida, eso es lo que pensé que iba a ser. Por suerte, después empecé a hacer terapia física y a trabajar realmente duro".

"Pasé horas al día ahí metido, haciendo ejercicio y todo tipo de cosas, y hacían toda clase de cosas raras con mi cuello, y también tiraban de mi cabeza durante 10 minutos para intentar hacer espacio entre las vértebras y todo tipo de mierdas".

"Trabajé durante tres días a la semana durante horas, me pasaba ahí más tiempo y probaba cada máquina y lo que fuera que me permitiera recuperar mi fuerza, mientras los médicos también me inyectaban y me hacían toda clase de cosas raras".

"El dolor era... solo imagina el dolor. Imagínate que alguien te enchufara un taladro de broca gorda en el cuello mientras no deja de meter cerca caliente en el agujero. Así me sentía las 24 horas del día. No podía pensar, no podía hacer nada. Había días en los que me pasaba todo el rato de pie, con la espalda contra la pared, dándome golpes en la cabeza solo para que me doliera otra cosa. Esa era mi vida".
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"Así es como tuve que salir de gira. Fue un infierno que muy poca gente ha experimentado, y los que lo habían hecho, se pasaban el día llorando. A veces hablaba con gente que había experimentado lo mismo que yo porque nadie más me entendía".

"Fue una locura. Yo estaba como, 'Tienes estrés postraumático severo después de un año de esto' porque, básicamente, tu vida es una completa tortura, te están torturando a cada minuto. Por supuesto, intenté aliviar mi dolor de todas las formas posibles durante la gira, pero no sirvió para nada, lo cual fue aún peor. Fue a todos los tipos de médicos posibles".

"Lo intenté todo para librarme del dolor, pero nada funcionaba. Al final, como último recurso, fui a un doctor que me recomendó un amigo médico, que me dijo, '¿Por qué no vas a ver a este tío y ves si puede hacer algo por ti?'".

"Me cogió cinco muestras de sangre y me hizo pruebas para todo. Se quedó impresionado de que mis órganos aún funcionaran. La cantidad de cosas que consumía antes de cada show... Me tomaba 20 Advil con un chupito de Jagermeiter y, encima estaba tomando Tramadol y estaba hasta arriba de esteroides. El tipo me dijo, 'Deberías estar muerto por lo que has hecho y tus órganos deberían estar líquidos'".

"Me dijo que, de hecho, mi corazón es super fuerte, así como mis riñones y mi hígado. Todo estaba en buena forma. Y me puso en un periodo de desintoxicación de 112 días, solo por mis análisis de sangre. Me dijo, 'Según los análisis, y tras hablar contigo, esto es lo que te voy a prescribir'. Todo lo que me aconsejó iba sobre la comida, cuándo comer, cuando parar y qué suplementos tomar".

"Los esteroides me dejaron sin vitamina D, así que tuve que comer un montón de cosas para recuperarla. Y tenía tanto estrés que había empezado a estropear mis glándulas, así que necesitaba equilibrar las cosas. Me dijo que tenía que empezar a leer libros de filosofía, autoayuda y meditación para conseguir gestionar esto y, en general, estar vivo".

"También me recomendó ir a terapia para intentar buscar la manera de no ser autodestructivo con todo esto. Además, ahora sólo bebo zumo de limón y té verde, que es lo que me recomendó. En tres semanas, el dolor se redujo".

"Al final, lo que tuve que hacer fue comer más carne roja y dejar de comer pan, además de dejar todo el azúcar malo y correr 20 mintuos cada mañana, con varias rutinas distintas. Como te digo, después de tres semanas, se me pasó el dolor y dejé los esteroides. Además, mi pelo brillaba más, mi piel se aclaró y mi equilibrio mejoró. Estaba arreglando cosas que ni siquiera sabía que estaban mal".

"Aún tengo dolor, nunca se ha ido del todo. Todavía tengo problemas, pero puedo gestionarlos, puedo soportarlo. Todavía puedo hacer lo que hago y he tenido la suerte de no tener que dejar de tocar".

"En aquella gira, pude tocar. Trabajé duro, hice ejercicio y seguí todos los tratamientos que debía para poder subirme al escenario, pero lo hice en un estado de malestar físico y mental que denotaban, claramente, que necesitaba más tiempo para sanar".

"Nunca debí haber salido de gira, fue una estupidez. Esa fue una elección que tome con 42 años, pero que no volvería a elegir con 51. Ahora diría, 'No me importa nada. La salud y la felicidad son lo primero'".

Por suerte, parece que el guitarrista encontró su camino hacia la recuperación y salvó su carrera. ¡Esperamos poder verle sobre los escenarios durante muchos años más!

RockFM