Sammy Hagar (ex-Van Halen) y sus curiosos orígenes: "Mi padre era un boxeador alcohólico"

El cantante aprendió mucho de su padre, pero decidió no seguir sus pasos
Sammy Hagar (ex-Van Halen) y sus curiosos orígenes: "Mi padre era un boxeador alcohólico"

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El vocalista Sammy Hagar escribió un homenaje a su difunto padre, el boxeador profesional Bobby Hagar, diciendo que aprendió “lo que no hay que hacer” a través de las luchas que había vivido su propio padre.

Desde Ultimate Classic Rock afirman que el ex cantante de Van Halen celebró el Día del Padre con una publicación en sus redes sociales que incluía una foto de su padre en el ring durante una pelea.

Veo a este joven bruto de 20 en la foto”, escribió. “Luchando por ganarse la vida para su familia, y tal vez hacerse un nombre en uno de los deportes más duros de la historia. Bobby Hagar tendría 100 años si estuviera vivo hoy. Murió demasiado joven, pero me enseñó mucho, como lo que no hay que hacer. El significado del amor incondicional, de luchar, ser fuerte, nunca renunciar... Estoy decidido a vivir una vida larga, sana y llena de amor con mis hijos, nietos y, con suerte, tataranietos. Feliz día del Padre”.





Hagar ofreció más reflexiones sobre su padre en el prólogo de un libro sobre el boxeador Johnny Tapia que se publicó en 2019. “Siempre aceptaba peleas en el último momento, se metía en problemas por estar borracho en el ring y lo expulsaban”, escribió. “Cuando empezó, era muy bueno y tenía una fuerte pegada, pero fue decayendo porque era alcohólico”.

El propio Hagar asumió que también acabaría siendo boxeador, aunque señaló: “Recuerdo haber visto a Elvis Presley en la televisión y ver a mis hermanas mayores volverse locas por él y pensar: 'Quizá yo vaya a ser eso'”.

Sus ambiciones cambiaron después de que Bobby organizara una sesión de sparring (un entrenamiento) para su hijo con un mexicano que ya había tenido “unas 30 peleas profesionales”. El cantante recuerda: “Momentos después, ese tipo de golpeó. En el momento que caí al suelo, pensé: 'Tío. Nunca me pegado así en mi vida, y no quiero que vuelvan a hacerlo'”.

Más tarde, la madre de Hagar estaba llorando mientras él rellenaba los formularios para obtener una licencia de boxeador profesional y le dijo: “No vas a hacer eso. No vas a ser como tu padre”. “Me paré y dije: 'Sabes qué. Tienes razón'”, recordó Hagar. “Todavía me resonaba en la cabeza el maldito gancho de izquierda que me dio ese mexicano. Eso fue todo. No creo que vuelva a ponerme unos guantes”.


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