Tom Morello recuerda el embarazoso momento en el que Rage Against the Machine protestaron desnudos: "Hubiera deseado tener los pantalones cuando vino la policía"

El guitarrista de Rage Against the Machine recuerda el enfado de la audiencia tras cinco minutos de verles desnudos
Tom Morello recuerda el embarazoso momento en el que Rage Against the Machine protestaron desnudos

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En una nueva entrevista con Uncut, Tom Morello, guitarrista de Rage Against The Machine, ha recordado el emblemático (y embarazoso) momento en el que los miembros de la banda decidieron salir al escenario desnudos para protestar en Lollapalooza en 1993. El músico lo tiene claro, de lo que más se arrepintió fue de "no llevar puestos los pantalones cuando llegó la policía".

Todo comenzó cuando Morello, Zack de la Rocha, Tim Commenford y Brad Wilk decidieron protestar contra la censura presentándose en cueros en el escenario y quedándose así, sin tocar, durante la friolera (nunca mejor dicho) de 15 minutos. Lo único que se escuchaba, de fondo, era el ruido de una guitarra conectada, mientras los músicos pemanecían impávidos ante la audiencia con cinta de carrocero negra sobre sus bocas y las letras PRMC (Parents Music Resource Center, la entidad "censora") pintadas en sus pechos. ¿Cómo reaccionó el público? Parece que peor de lo esperado.

Depués de "una increíble reacción de alegría entre los asistentes durante los primeros cinco minutos", Tom recuerda que "hubo un interesante cambio de actitud cuando la gente se dio cuenta de que aquello no era una protesta rápida para llamar la atención. Después, durante los últimos cinco minutos, todo fue hostilidad. La gente nos abucheaba, nos hacía peinetas y nos tiraban monedas a nuestras partes nobles".

El músico, además, recuerda que "el momento en el que hubiera deseado llevar mis pantalones fue cuando llegó la policía":

Ya en 2009, el bajista Tim Commenford recordó cómo vivió aquel incidente: "Cuando salimos al escenario a la gente le encantó, estaban aplaudiendo y gritando. Lo que no se esperaban es que no fuéramos a tocar ni una sola nota. Después de 10 minutos de pararnos ahí, desnudos, lo que comenzó como un vitoreo se convirtió en una lluvia de botellas, la gente estaba muy decepcionada. Nos tuvo que escoltar la policía... fue un momento muy especial".

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