Tony Iommi admite que Black Sabbath sonaban “horrendos” al principio: esto es lo que les sobraba

Ni siquiera sabíamos que Ozzy podía cantar, admite el guitarrista
Tony Iommi admite que Black Sabbath sonaban “horrendos” al principio: esto es lo que les sobraba

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Tony Iommi ha admitido que, al principio, Black Sabbath sonaban “horrendos”, al poco de unirse Ozzy Osbourne a la banda. Al parecer, el conjunto tenía varios elementos sobrantes que, a día de hoy, nos sería muy difícil asociar con el heavy metal.

En una nueva aparición en el podcast Backstaged (transcrita por Ultimate Guitar), el legendario guitarrista ha explicado cómo conoció a Ozzy Osbourne, sin saber siquiera que podía cantar y cómo Geezer Butler tuvo que improvisar para llegar a su puesto de bajista.

“Fuimos a tiendas de música, como se solía hacer, y miramos si había algún cantante disponible en el tablón de anuncios. Vimos uno en el que ponía: 'Ozzy Zig requiere trabajo'. Recuerdo que le dije a Bill Ward: 'Conozco a un Ozzy, pero no puede ser el mismo porque, por lo que yo sé, ese tipo no canta'”.

“No sabía que hacía nada de música, pero fuimos a su casa, a la dirección que nos dio, y su madre abrió la puerta, le pegó un grito y él bajó. Le conocía de la escuela, pero no tenía ni idea de que pudiera cantar. Hablamos con él un rato y después nos fuimos. Un par de días después, Ozzy se acercó a mi casa, porque no vivía lejos de él”, recuerda Tony Iommi sobre aquellos primeros Black Sabbath, que antes se llamaban Earth.

“Básicamente hicimos un equipo y así es como todo comenzó. Era una combinación rara al principio, porque nadie sabía lo que los demás podían hacer. Así que comenzamos a ensayar sin más, y al principio, fue un desastre porque Bill y yo estábamos acostumbrados a estar en otra bada en la que éramos más compactos y teníamos música que tocábamos mucho. Sin embargo, cuando llegaron Ozzy y Geezer Butler, fue muy raro”.

“Tuvimos que empezar de cero y descubrir cómo podía cantar Ozzy y si Geezer podía tocar el bajo, porque al principio no era bajista, era guitarrista. Se cambió al bajo. De hecho, en nuestro primer ensayo creo que tocó las notas del bajo en su guitarra Telecaster, solo que tocando las notas que tenían que sonar en el otro instrumento. Al final, consiguió hacerse con uno y desde ahí seguimos adelante”, recuerda Tony Iommi.

La extraña formación de los primeros Black Sabbath

Durante la charla, Tony Iommi ha desvelado que, de hecho, la primera formación de Black Sabbath tenía seis componentes, algunos de los cuales no pegaban ni con cola en el sonido de la formación.

“No parecía que fuésemos a llegar a ninguna parte al principio. Nos convertimos en una banda con seis componentes en la que teníamos un saxofonista y otro guitarrista que tocaba con slide. Sonábamos horrendos, para serte sincero”.

Sin embargo, la banda tomó la decisión correcta y decidió recortar en personal para sonar mejor.

“Nos preguntamos qué estábamos haciendo en realidad y entonces decidimos que no necesitábamos un saxofonista ni a alguien que tocase con slide. En cualquiera caso, nos sentimos cómodos quitándoles. Dijimos: 'Vamos a romper, no vamos a seguir'”.

“Y eso fue lo que hicimos, rompimos durante una semana y luego nos juntamos, aunque solo nosotros cuatro”.

Obviamente, la estratagema les salió muy bien y, por suerte, aquello originó el sonido que hoy todos conocemos de la mano de Black Sabbath.

“Fue mucho mejor, por supuesto. Era un patio. Para serte honesto, cuando éramos seis, todo el mundo estaba intentando tocar un solo al mismo tiempo. Era horrendo, no funcionábamos todos juntos, todo el mundo intentaba conseguir un maldito solo”.



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