Trabajadores de Kiss denuncian la muerte un técnico a raíz de sus "increíblemente inseguros" protocolos COVID

Francis Stueber, técnico de guitarras de Paul Stanley, falleció por coronavirus hace algunas semanas
Trabajadores de Kiss denuncian la muerte un técnico a raíz de sus "increíblemente inseguros" protocolos COVID

Tiempo de lectura: 3’

Tal y como informa Loudwire, tres trabajadores de la gira “End of the Road” de Kiss han denunciado, de forma anónima, a la revista Rolling Stone, que la banda neoyorquina no estaba manteniendo protocolos COVID seguros durante los últimos meses, lo cual habría provocado la muerte de Francis Stueber, técnico de guitarras de Paul Stanley. Kiss, por su parte, desmiente esta denuncia en un comunicado oficial.

“No podía creerme lo inseguro que era y que aún siguiéramos adelante”, confiesa a la revista uno de los trabajadores. “Llevábamos semanas frustrados y, para cuando murió Fran, pensé: 'Tienes que estar de broma'”.

“Cada día, durante los shows, no se nos hacían test”, añade otro roadie. “Y había demasiadas incógnitas. ¿Fuimos supercontagiadores? ¿Pasamos aquello de ciudad en ciudad? Es horrible que Fran se muriera, y es horrible que este sea nuestro protocolo, solo para nosotros. ¿Va a ser esto lo normal, meter a alguien en un hotel? ¿Y, si alguien se muere, decir: 'Oh, bien, a por el siguiente'?”.

Además de la ausencia de tests diarios, que el jefe de producción de Kiss, Robert Long, admite, algunos miembros del equipo de la banda habrían, presuntamente, enmascarado su enfermedad mientras estaban de gira o habrían falsificado sus cartillas de vacunación.

Stueber, de 53 años, murió en su habitación de hotel el 17 de octubre, solo dos días después de ser puesto en aislamiento por COVID.

“Nunca le dije a nadie que no queríamos hacerles pruebas”, dice Long a la Rolling Stone. “Si necesitabas uno, te lo proporcionábamos. Si querías hacerte la prueba, si tenías síntomas, si pensabas que alguien podía estar enfermo, solo tenías que levantar la mano. Teníamos termómetros en cada bus, hojas donde apuntar las temperaturas cada mañana, cajas de mascarillas y gel en todas partes. Se hacían test muchas veces, los pedíamos regularmente. No voy a poner a prueba a la gente, me tomo esta mierda muy en serio”.

“Tenemos el corazón roto con la pérdida de Francis, fue nuestro amigo y colega durante 20 años, no hay forma de reemplazarle”, dijo Kiss en un comunicado. “Millones de personas han perdido a alguien especial por culpa de este horrible virus y animamos a todo el mundo a vacunarse. Por favor, protegeos a vosotros y a vuestros seres queridos”.

“Nuestro tour 'End of the Road' tuvo protocolos COVID de seguridad dispuestos que estaban a la par, aunque a veces excedían, las guías federales, estatales y locales. Sin embargo, al final esto es una pandemia mundial y no hay una forma 100% efectiva de salir sin correr riesgos”.

Paul Stanley y Gene Simmons dieron positivo en COVID a finales de agosto y principios de septiembre, respectivamente. Según los trabajadores anónimos, 13 de los 70 empleados de la banda se habrían puesto enfermos durante la gira pero, al contrario de lo sucedido con Stanley y Simmons, cuando uno de ellos enfermaron, no se pospusieron los conciertos.

Los miembros del equipo de Kiss afirman que el management de la banda quería “evitar las complicaciones de un test positivo” y que, además, cuando los trabajadores enfermaban, no se les decía que hicieran cuarentena.

“La gente fue mandada a una cuarentena obligatoria pagada por la banda y no les permitía viajar mientras estuvieran potencialmente infectadas”, contesta Kiss. “También se les ofreció tratamientos médicos a cada paso del camino”.

Kiss añade que era “imposible vigilar al equipo cada minuto de sus vidas. Si ciertos trabajadores elegían salir a cenar en su día libre o tomarse unas cervezas en un bar local después del show, y lo hacía sin mascarilla ni seguir los protocolos, había poco que nadie pudiera hacer para evitarlo”.

RockFM