Un viaje de ida y vuelta: cinco rockeros que estuvieron realmente cerca de la muerte

Estos cinco rockeros estuvieron realmente cerca de morir, pero la suerte y las circunstancias quisieron que su vida se salvase
Un viaje de ida y vuelta: cinco rockeros que estuvieron realmente cerca de la muerte

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No son pocos los grandes rockeros a los que hemos perdido de forma repentina, antes de tiempo a lo largo de la historia. Sobredosis, suicidios, accidentes de avión... La muerte prematura ha sido un maldición que ha acompañado a muchas de nuestras estrellas favoritas, dejándonos huérfanos de gente como Jim Morrison, Janis Joplin, Ronnie Van Zant o, en tiempos más recientes, Chester Bennington o Chris Cornell. Sin embargo, ¿qué pasa con aquellos rockeros que han pasado por alguna de estas terribles experiencias pero que han vivido para contarlo? Te traemos la historia de cinco grandes rockeros que estuvieron a las puertas de la muerte:

  • Bill Berry (R.E.M.)

El batería de R.EM. Vivió un episodio espantoso tocando con la banda en Suiza en el año 1995. La banda estaba presentando el que entonces era su nuevo disco, 'Monster' y durante su interpretación del tema "Tongue" sufrió un aneurisma cerebral que le hizo perder el conocimiento.

"Se encontraba fatal aquella noche y le tuvimos que llevar al hospital. No fue hasta el día siguiente cuando le hicieron pruebas y le programaron para operarse inmediatamente, al día siguiente", narraba el guitarrista Peter Buck.

"Este fue un periodo donde la bala se disparó y falló, nueve días en los que Bill podría haber muerto. Sin embargo, salió de aquella sin un rasguño", afirmó Michael Stype en una entrevista para la Rolling Stone.

Al año siguiente, Berry saldría de la banda tras presentar 'New Adventures in HiFi'.

  • Slash (Guns N' Roses)

La adicción a la heroína que sufría el guitarrista de Guns N' Roses no es ningún secreto. Sin embargo, menos gente sabe que el músico estuvo clínicamente muerto durante 8 minutos tras sufrir una sobredosis. En una entrevista con The Guardian en 2005, el músico contaba lo siguiente: "Los camellos vinieron a mi hotel a las cinco de la mañana. Lo tenían todo y yo me lo metí. Salí al pasillo y me encontré con una empleada. Le pregunté dónde estaba el ascensor y ¡bam! Me desmayé". Cuenta la historia, o más bien quien fuera mánager de la banda Tom Zutaut, que Axl Rose pensaba "que el alma de Slash había dejado su cuerpo cuando sufrió la sobredosis" .

  • Nikki Sixx (Mötley Crüe)

Cuenta la historia que el 23 de diciembre de 1987, Nikki Sixx sufrió una sobredosis de heroína que le dejó clínicamente muerto durante al menos dos minutos. El bajista de Mötley Crüe se despertó en la ambulancia con dos jeringuillas de adrenalina clavadas en su corazón (¡nada que envidiar a 'Pulp Fiction'!) y eso le acabaría inspirando para componer el éxito "Kickstart My Heart". El músico tuvo un largo camino que recorrer hasta superar sus adicciones, pero, sin duda, sus historias de fiesta, dramas y exceso, les han vuelto a colocar en el ojo del huracán gracias a su película, 'The Dirt'.

  • Scott Stapp (Creed)

Si una sobredosis es mala, la paranoia puede resultar casi igual de moral. El cantante de Creed, la popular banda de rock de los '90, decidió ir a un hotel de Miami para realizar una fiesta llena de alcohol y drogas. En algún momento, alguna de las sustancias -o todas- que consumió le sentó mal y comenzó a pensar que la policía estaba haciendo una redada. ¿Su reacción? Tirarse por la ventana a unos 12 metros de altura, rompiéndose varios huesos y fracturándose el cráneo. Por suerte, pasaba por allí el rapero T.I., que estaba en la habitación de debajo de la de Stapp y que llamó a una ambulancia.

  • Ozzy Osbourne

De todos los excesos, borracheras y locuras, Ozzy los ha sobrevivido todos. Lo cual hace curioso que uno de los peores momentos de su vida los pasara por culpa de un accidente montando en quad. Tras tropezar con un bache, el príncipe de las tinieblas salió disparado del vehículo que, para colmo, acabó aterrizando ecima de él. Por suerte, un guardaespaldas estaba cerca para salvarle la vida al músico, que había dejado de respirar. Tras un tiempo en coma con un pulmón colapsado, ocho costillas fracturadas y varias vertebras y el cuello severamente dañados, Ozzy se acabó recuperando. Hace poco, una severa infección y un accidente doméstico, unidos al Parkinson que padece, pusieron en riesgo su salud. ¡Esperamos que el bueno de Ozz se termine de recuperar y que podamos verle despidiéndose de los escenarios con toda la gloria que se merece!

RockFM