“Años perdidos”, un hinchable pinchado y una chaqueta ridícula: la historia del peor tour de Iron Maiden

Todo comienza con el lanzamiento de 'Somewhere in Time' en 1986
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¿Qué piensas cuando alguien te habla de una gira mundial llena de plataformas que se mueven, muñecos enormes y un álbum potente? Seguramente te imagines un verdadero espectáculo de luz y color en un estadio lleno de gente. Lo mismo pensaban los miembros de Iron Maiden en 1986, cuando se preparaban para girar presentando 'Somewhere in Time', el sexto álbum del conjunto, con una gigantesca gira. Sin embargo, nada fue como estaba planeado y todo salió mal, realmente mal. 

Aunque puede que no sea la canción de los ingleses que más escuches, te invitamos a que le eches un ojo al vídeo del segundo single del álbum, “Stranger in a Strange Land”, básicamente porque es el único vídeo en el que podrás ver imágenes de lo que iba a ser aquel tour, dado que, tras sus catastróficos resultados, la banda y su mánager se negaron a grabar ningún directo de aquel tour. Como podrás ver en las imágenes, el principal protagonista en el escenario iba a ser un gigantesco hinchable (que aparece al final del vídeo) de Eddie, la mascota del grupo, caracterizado como un cazarecompensas. Nicko McBrain estaría algo elevado con su batería mientras que Bruce Dickinson y Steve Harris acabarían en los laterales del escenario, encima de las manos de Eddie. Suena bien, ¿verdad?

Todo estaba preparado para salir de gira, su encargado de luces y efectos visuales usual se encargó de todo, la cabeza y las manos hinchables eran espectaculares. Uno de los primeros shows dio comienzo y cantante y bajista se colocaron en las posiciones, orgullosos encima de las garras de su enorme e hinchada mascota. Lo que nadie pensó es que, al variar las dimensiones de los recintos, el calor de las luces podría acabar demasiado cerca del muñeco. Así fue, de repente, Eddie se comenzó a convertir en una masa de tela cada vez más informe, como si el espíritu de Iron Maiden se estuviese diluyendo en sus propios delirios de grandeza. ¿Qué podrían hacer en los siguientes conciertos? En efecto, arreglarlo, aunque no muy bien. En el siguiente show, al hincharse la mano de Eddie, el dedo del medio estaba hacia arriba, haciendo una peineta, como si él mismo estuviese harto de que le hiciesen pasar aquella humillación. 

De aquella manera, un Eddie deshinchado y flácido hacía las veces de anfitrión de los Maiden cada noche en el escenario. Para colmo, Bruce Dickinson tenía, mientras tanto, que lidiar con sus propios problemas, más concretamente con un outfit prácticamente radiactivo. La idea era muy chula: crear un traje con tubos y luces que pareciesen venas y un corazón. Mola, ¿no? Pues imagínate que, a la segunda canción, el traje conectado a una batería de seis voltios, se queda sin pilas, se apaga y, simplemente, pasa a convertirse en una chaqueta que pesa una barbaridad, llena de cobre y sin mucho más que ofrecer.  

¿Qué más podía pasar? Pues que, para colmo, 'Somewhere in Time' no funcionó bien. Como si el propio “Wasted Years” lo predijese, el disco salió tres semanas después de que la banda comenzase a tocar y, para el octavo mes de gira, ya solo quedaban cuatro canciones del redondo en el setlist de la banda. Nunca, jamás, Iron Maiden había ni volvió a incluir tan pocas canciones en conciertos de presentación de un disco. 

Esto sucedió, en parte, por culpa del éxito de 'Powerslave', su trabajo anterior. Y es que este quinto disco tuvo un éxito masivo y, posteriormente, incluyó una gira inmensa en la que también se grabó el mítico 'Live After Death', un directo, por cierto, que no deberías perderte si no lo has llegado a escuchar. Sea como fuere, quemado, Bruce Dickinson quiso cambiar la dirección de la banda, intentando acercarse a un sonido que, él pensaba, se parecía al del 'Led Zeppelin III', con un sonido más acústico. A Harris no le gustó la idea, que le recordaba a Jethro Tull más que a un grupo de heavy metal. 

Al final, fue el guitarrista Adrian Smith el que se tuvo que hacer cargo de componer nuevos temas, más comerciales y con efectos de sintetizador en algunas guitarras. Aunque vendieron dos millones de copias, la banda estaba muy, pero que muy quemada.

 

A día de hoy, el único tema que la banda conserva, en directo, de aquel disco, es “Wasted Years”, una verdadera metáfora de lo que representó aquel disco. ¿Qué fue lo siguiente? La salida de 'Seventh Son of a Seventh Son', un disco conceptual y mucho mejor recibido, con temas como el que da nombre al conjunto, “Moonchild” “The Evil That Men Do”, y que representó la reconciliación -temporal- entre Dickinson y Harris. Y es que resultó que, al final, el hinchable no era lo único que necesitaba arreglos. 

RockFM