Así son los lugares más terroríficos del rock: casas y mansiones que atemorizaron a muchos artistas

Repasamos la historia de algunos de los lugares encantados en los que, en su día, estuvieron algunas de las estrellas más grandes de la música
Así son los lugares más terroríficos del rock: casas y mansiones que atemorizaron a muchos artistas

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Son días de terror. Estamos en plena celebración de Halloween este fin de semana y, para hacerlo en un ambiente adecuado, hemos decidido recordar aquellas historias truculentas de grandes estrellas del rock. Esas anécdotas que atemorizaron a los artistas que las protagonizaron hasta el punto de contarlas abiertamente. En este caso, vamos a repasar la historia de algunos de los lugares “encantados” en los que, en su día, estuvieron algunas de las estrellas más grandes de la música. Quién sabe, quizás alguno de ellos siga por ahí.

Harry Nilsson y David Gilmour

Uno de estos lugares es el apartamento del legendario Harry Nilsson, en el que no murió él, sino otra gran artista, Mama Cass, una de las célebres integrantes de The Mamas & The Papas. La artista dio un gran concierto y, esa misma noche, cuando volvió a casa, perdió la vida. Dijeron las malas lenguas que se había atragantado con un bocadillo, pero ese rumor, a buen seguro, tenía más que ver con los críticos con su figura que con la realidad.

Hasta aquí todo normal, ¿no? Le podría haber pasado a cualquiera. Sin embargo, cuatro años después, justo en el mismo lugar, Keith Moon, batería de The Who, también perdía la vida. Pero ojo, como contó El Pirata, el músico murió “en el mismo edificio, en el mismo apartamento, en la misma habitación y en la misma cama”. Nilsson, le acabaría vendiendo el apartamento a Pete Townshend, también de The Who.

Este no es el único edificio “encantando” del rock. Cerca de la localidad de Reading, había una mansión en la campiña que tuvieron varios propietarios ingleses, donde se grabaron álbumes muy míticos de la historia del rock. Sin embargo, uno de sus más célebres dueños fue David Gilmour, guitarrista de Pink Floyd. Al parecer, su mujer se negó a volver a poner un pie en la propiedad porque pasaban cosas de lo más inquietantes, entre ellas, que se aparecía la figura de un monje invitando a todos los que allí habitaban a rezar.

Charles Manson y las mazmorras de Clearwater Castle

Trent Reznor, de Nine Inch Nails, también es protagonista de un lugar encantado. El artista decidió ir a grabar 10050 Cielo Drive, en Beverly Hills, lugar donde los acólitos de Charles Manson cometieron su sangrienta masacre en la que falleció Sharon Tate en 1971. ¡Escalofriante! Los integrantes de Black Sabbath, también vivieron algo parecido, pasaron una temporada en las mazmorras de Clearwater Castle, a los que se les aparecieron figuras con hábitos y encapuchados “que desaparecían en el aire”.


El lugar que dejó a Corey Taylor (Slipknot) muerto de miedo

Sin embargo, el lugar “encantado” más famoso del rock es la mansión Laurel Canyon, que fue propiedad del legendario productor Bob Rock, conocido por su gran trabajo con bandas como Mötley Crüe y Metallica. Antes de aquello, el inmueble fue habitado por el escapista Harry Houdini, según cuentan los rumores.

Sea como fuere, cuenta la historia que, un día, un hombre tiró a su amante por una de las ventanas del lugar y que, desde entonces, el espíritu de la chica vaga por la casa, clamando venganza. Allí también grabó Corey Taylor con su banda, Slipknot. El vocalista, que por lo general gusta de asustar a la gente con su potente puesta en escena, recibió de su propia medicina cuando, metido en la bañera, se le apareció una figura en traje. ¡Y las ventanas y puertas del lugar estaban completamente cerradas!


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