California Jam: el festival que le devolvió la vida al rock tras su momento más oscuro

Cuando los festivales de rock marchaban hacia la extinción, el California Jam consiguió devolverle la vida a la música en directo
California Jam - Black Sabbath durante su concierto (1974)

 

Tiempo de lectura: 3’

El 6 de abril de 1974, la historia del rock en directo dio una vuelta de tuerca que nadie se esperaba con la celebración de California Jam, uno de los mejores festivales de la historia que borró, de un plumazo, el mal sabor de boca de uno de los peores momentos de la historia de la música, el de la tragedia de Altamont. Con un gran cartel, apoyo televisivo y una gran organización, el evento se convirtió en uno de los mejores de la historia del rock. 

Pero pongámonos en situación. Desde diciembre de 1969, los grandes festivales de rock estaban en declive. Esto pasaba, en gran parte, a causa del festival de Altamont, evento organizado por The Rolling Stones, en el que la contratación  de los Hell's Angels como equipo de seguridad acabó con la muerte del joven Meredith Hunter en una de las peores tragedias que se recuerdan en la historia del rock. Muchos pensaron que los grandes festivales pasarían convertirse en simples recuerdos de tiempos mejores. Poco después, se celebraron el Atlanta International Pop Festival y el Isle of Wight. Sin embargo, ya nada volvería a ser igual y aquellos cinco años supondrían un oscuro paréntesis repleto de silencio. 

Sin embargo, el rock se volvió a abrir paso demostrando, una vez más, que, por más veces que parezca que su desaparición va a tener lugar, los grandes eventos y la felicidad de los fans siempre vuelven. Así, en Ontario, California el 6 de abril de 1974, llegó el California Jam. Producido por ABC Entertainment, el evento batió récords históricos que, incluso a día de hoy, son práctiamente imbatibles. Lo cierto es que el cartel del festival tenía mucho que ver. No en vano, se pudo disfrutar de las actuaciones de Rate Earth, Deep Purple, Earth, Wind & Fire, Black Sabbath, the Eagles, Emerson, Lake & Palmer, Seals & Crofts y Balck Oak Arkansas. Incluso sin los nombres que te puedan llamar la atención de esta lista, ver a algunos de los grupos más influyentes de la historia del rock en su apogeo era algo para no perderse. 

California Jam (1974) - Cartel

 

250.000 personas, un cuarto de millón, se acercaron al Ontario Motor Speedway para vivir una jornada mágica que pasaría a la historia, los grandes festivales de rock estaban a punto de resucitar. La organización también tuvo que ver con el éxito de aquel evento. ¿Nunca te ha pasado, cuando has ido a un gran evento de música, eso de no escuchar casi a las bandas cuando estás en las filas de detrás? En el California Jam se creó uno de los sistemas más potentes de amplificación jamás ideados con el objetivo de que todo el mundo pudiera disfrutar de la musica. 

En cuanto a la recaudación, el festival también fue un éxito. El hecho de que fuera retransmitido por televisión también ayudó, dado que atrajo a mucha gente que no pudo estar allí presencialmente. Por otro lado, la actuación de Deep Purple acabaría siendo vendida en VHS y convertida en un CD. ¿Qué significó esto? Dos cosas. La primera es que se consiguió sacar aún más dinero del festival, que resultó más que rentable y, la segunda, que además sus actuaciones serían grabadas y que, a día de hoy, todavía podemos disfrutar de este histórico momento. 

El evento fue maravilloso, todo salió bien y no hubo altercados... casi. Lo cierto es que el único momento negativo del festival llegó con la actuación de Deep Purple, el penúltimo concierto de la noche, justo después de Black Sabbath. Ritchie Blackmore, el legendario guitarrista del conjunto, decidió, en un ataque de euforia, comenzar a tirar guitarras y equipo al público, solo para después atacar a un cámara que se metió en su camino. Un rato después, uno de los efectos de pirotecnia destrozó uno de los amplificadores, que se incendió. Por suelte, nadie salió herido. Tras su actuación, Deep Purple se marcharon montados en helicópteros y dejaron que Emerson, Lake & Palmer se encargaran de lo demás en el escenario que habían destrozado. 

Las consecuencias del festival fueron enormes, aunque su nombre, por lo general, ha sido olvidado por muchos de los fans. Muchas grandes empresas entendieron que montar eventos de este tipo era rentable y comenzaron a volver a realizar grandes festivales, siendo uno de los últimos Woodstock '99. Aún con todo, sin este evento, probablemente no podríamos disfrutar de muchos de los festivales a los que acudimos cada año. 

Esta historia, al final, tiene una moraleja. No importa lo difíciles que sean los tiempos o las catástrofes con las que la vida nos golpee. La música en directo, los festivales y la sensación de hermandad que se vive en ellos volverán antes o después, con todos juntos y cantando al unísono. 

RockFM