Cómo Rob Halford humilló a un productor de forma "medieval", al "estilo Johnny Rotten"

Rob Halford, cantante de Judas Priest, no siempre fue el hombre educado que conocemos hoy en día, tal y como le demostró a un productor en 1977
Cómo Rob Halford humilló a un productor de forma "medieval", al "estilo Johnny Rotten"

 

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Pocas son las estrellas del rock que no hayan tenido momentos de verdadera locura, en los que, además, han echado por tierra su reputación. Hay uno del que Rob Halford, cantante de Judas Priest, cuando, en 1977, el productor Dennis McKay, se acercó a la banda en un bar para pedirles trabajo. 

Lo cierto es que, sin él, probablemente Judas Priest no hubiera sido capaz de de grabar magistral 'Stained Class' de 1978. La banda inglesa tuvo mucha suerte de que, el día en el que se conocieron, el pobre McKay no saliera corriendo. Cabe destacar que 'Stained Class' fue el primer álbum con Less Binks como batería y el único en el que compusieron todos los medios de la banda. Sin embargo, por culpa de Rob Halford, la historia podría haber sido bien distinta. 

Todo comenzó cuando McKay quedó con los miembros de Judas Priest en un bar de Londres para presentarles su propuesta para la banda en lo que podría catalogarse como una entrevista de trabajo con cervezas y copas. Muy nervioso, Dennis comenzó a leerle su curriculum a la banda de un papel que llevaba consigo. Entonces, Halford se lo cogió, lo rompió en pedazos y dijo: "¡Que le jodan a eso! ¿Qué vais a hacer por nosotros?" 

En una reciente entrevista en Classic Rock, Halford recordó, avergonzado, el momento. "Llevaba unas cuantas pintas de más en aquel momento. Aquellos eran mis días de beber al estilo medieval, ya sabes, 'dame una jarra de aguamiel y todo irá bien'. Fui muy insultante ahora que lo recuerdo, realmente odioso. ¿Quién pensaba que era, Johnny Rotten?"

Glenn Tipton, que quizás estaba menos borracho en auquel momento, lo recuerda todo con mayor claridad: "Rob se habría bebido ya cuatro o cinco vodkas. La siguiente pregunta para Dennis fue: 'Veamos cuántas pintas puedes beberte'. Lo cierto es que Dennis era muy bueno en eso y consiguió impresionarnos más bebiendo que con su currículum". 

Eso sí, una vez pasado aquel desagradable episodio, la banda hizo un trabajo realmente brillante. "Estábamos comenzando a trabajar con la batería de doble bombo de una forma más experimental", recuerda Halford. "Es realmente vital para la textura general del disco. Les era realmente efectivo a nivel técnico, un batería muy limpio. Podías sentir la separación, incluso en los temas rápidos, la definición de cada golpe". 

Al final, por suerte, y a golpe de cervezas, Judas Priest consiguió firmar una obra maestra. 

RockFM