De cómo Slash recuperó su pasión por la música: ¿Snakepit o Guns N' Roses?

Nuestra historia comienza en 1995, con la salida de un disco espectacular
Slash At Home
LOS ANGELES - 1983: Guitarist Slash poses for a portrait in his bedroom with his guitars and a Marshall halfstack amplifier in 1983 in Los Angeles, California. (Photo by Marc S Canter/Michael Ochs Archives/Getty Images)

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Cuando, en 1993, Guns N' Roses acabó su gira de promoción de los 'Use Your Illusion', más concretamente finalizando con un show en Argentina en julio de 1993, la banda estaba agotada después de haber tocado delante de más de siete millones de fans en 192 conciertos a lo largo de dos años y medio. Tocaba publicar 'The Spaghetti Incident?', pero las cosas ya no eran las mismas. Todos estaban hartos los unos de los otros, sobre todo sus dos músicos insignia, Slash y Axl Rose

El guitarrista comenzó a sentirse casi como un mercenario tocando en una entidad extraña para él. Axl se había convertido en un dictador, siendo la guinda del pastel el despido del guitarrista Gilby Clarke de forma unilateral, sin consultar al resto de la banda, y la insistencia de contratar a Paul Huge en su lugar. 

Incluso con el tema del despido, Slash intentó mantener su mente abierta, pero luego llegó Huge, que no tenía un estilo propio, ni tampoco una personalidad definida, al menos desde el punto de vista del guitarrista. Las cosas comenzaban a hundirse en el seno de la banda californiana y, mientras tanto, el del sombrero tenía un montón de canciones compuestas que sabía, a buen seguro, que no iban a acabar formando parte del repertorio de los Guns N' Roses. 

Aunque no tenía muchas esperanzas en el futuro, Slash decidió, un buen día, irse a improvisar con Matt Sorum, Mike Inez y con el recién despedido Gilby. Aquel fue un día muy feliz, todo aquel ensayo había ido sobre ruedas, los temas sonaban bien y, sobre todo, había muy buen rollo. Así sí que le apetecía hacer música.

Tan genial fue aquella experiencia, que el improvisado grupo decidió meterse en el estudio de grabación con el productor Mike Clink, con el que dejarían preparados los tracks instrumentales de un tema llamado “It's Five O'Clock Somewhere”. Aunque probaron con diferentes cantantes, Slash decidió que el elegido para ocupar el puesto de vocalista sería Eric Dover, que había sido guitarrista de Jellyfish durante varios tours. La elección fue un éxito. 

Slash's Snakepit había tomado forma y le había devuelto las ganas de tocar al guitarrista. Aunque pueda parecer un oxímoron musical, lo que más le gustaba a Slash de este grupo era que no había jerarquías. No había un jefe definido y, por lo tanto, la tensión era mucho menor. 

Así, Dover y Slash compusieron 12 temas para un disco que acabaría por vender un millón de copias. Al final, el primer álbum del grupo se llamaría igual que la primera canción compuesta por la banda. Este nombre, por cierto, se originó tras pedir Slash un whisky a las 10 de la mañana, a lo que el camarero le respondió que “eran las cinco de la tarde en algún lugar”. 

El grupo saldría de gira por varios lugares del mundo tras firmar un contrato discográfico y, mientras todas estas cosas maravillosas sucedían, en 1996, Slash dejaba Guns N' Roses para siempre. Liberado, por fin podría hacer su música sin la presión de trabajar junto al irascible Axl. El guitarrista por fin se había encontrado a sí mismo y volvía a disfrutar de la música. El resto, como ya sabes, es historia.  

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