El día que Axl Rose se ecargó "personalmente" de echar a un fan

El vocalista provocó tantos disturbios que él mismo acabó detenido
Axl Rose of the band Guns N' Roses looks toward his bodyguar
UNITED STATES - JULY 12: Axl Rose of the band Guns N' Roses looks toward his bodyguard as he is led to police car by two officers at Kennedy Airport., (Photo by Bill Turnbull/NY Daily News Archive via Getty Images)
  • New York Daily News Archive

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El frontman de Guns N' Roses ha sido conocido, durante muchos años, por su mala actitud en los conciertos. Su carácter irascible le ha jugado más de una mala pasada a la hora de actuar en directo y en más de una ocasión, ha decidido dejar una actuación a medias por culpa de cualquier elemento aleatorio que le haya irritado. Sin embargo, nada supera al día en el que, al ver una cámara entre el público, generó un revuelo tan grande que acabó con una orden de arresto contra su persona. 

Nos encontramos en la ciudad de San Louis, en Missouri, durante el año 1991. La gira promocional de 'Use Your Illusion' estaba en su apogeo y más de 16.000 personas se concentraron en el Riverport Anphitheatre para ver a Guns N' Roses dar uno de sus legendarios shows. Todo estaba listo, aquel 2 de julio, para que los fans disfrutaran de uno de los mejores espectáculos del momento. Axl Rose estaba aún en un gran momento de forma, junto con un portentoso Slash en su pico compositivo. 

Lo cierto es que el concierto comenzó con relativa normalidad. “Perfect Crime” fue la primera canción, seguida de “Mr. Brownston”. Así, los temas se fueron sucediendo, uno tras otro, hasta llegar a la decimoquinta canción, “Rocket Queen”. A mitad del tema, Axl se dio cuenta de que uno de los asistentes llevaba una cámara de fotos en sus manos, lo cual estaba prohibido. Rápidamente y muy enfadado, le pidió a los miembros de seguridad que le quitaran la cámara al chico. “¡Eh! Rápido, coged eso, coged eso, ¡agarrad a ese chico y coged eso!”, espetó iracundo Rose. Apenas habían pasado un par de segundos cuando el vocalista decidió que, si quería el trabajo hecho, tenía que realizarlo con sus propias manos. “¡Yo lo cogeré, maldita sea!”, sentenció antes de lanzarse a por él. Hay que reconocer que el saltó que pegó fue espectacular, digno de cualquier pelea de lucha libre. La cámara enfocó al público, intentando vislumbrar lo que estaba pasando. Aunque los miembros de seguridad y algunos fans intentaron mediar en el conflicto, al final Axl se hizo con la cámara y volvió al escenario, mientras aún sonaba “Rocket Queen”. 

El concierto podía seguir con normalidad, ya no había ninguna cámara que molestara. Sin embargo, Rose no estaba por la labor. “Gracias a esta ridícula seguridad, me voy a casa”, concluyó antes de estampar, con fuerza, el micrófono contra el suelo y dejar el escenario. Entonces, Slash admitió que, como el cantante había roto el micro, se iban de allí. Los asistentes no iban a perdonar esto. El plantón de la banda generó unos disturbios que se alargaron durante la friolera de 3 horas. Decenas de personas resultaron heridas. 

Las fuerzas policiales decidieron responsabilizar a los caprichos del cantante de este caos y emitieron una orden de detención contra él por incitación a un disturbio. Sin embargo, para cuando su solicitud de busca y captura se hizo oficial, Guns N' Roses ya estaba en Europa, continuando su tour. ¿Crees que el bueno de Axl se salió con la suya? En realidad, no del todo. 

Un año después, el 12 de julio de 1992, el cantante fue detenido en las proximidades del aeropuerto JFK de Nueva York y se vio obligado a ir a juicio, aunque los cargos contra él fueron desestimados. Eso sí, el vocalista pensaba vengarse a su manera. Para empezar, la banda no volvería a tocar en la ciudad estadounidense hasta 2017, aunque también es cierto que las autoridades locales también les prohibieron dar más shows allí durante un tiempo. Pero esto no es todo, ya que en la lista de agradecimientos del libreto de 'Use Your Illusion' se puede leer un contundente 'Que os den, San Louis'. Durante los siguientes meses, también se le pudo ver con una camiseta en la que ponía “St. Louis apesta”. Todo un detalle con sus fans en aquella ciudad. 

Este no fue el único problema que el cantante el dio a sus compañeros de banda. Unos meses después, se encerró en una furgoneta tras salir del escenario en un concierto en Alemania, teniendo que ser obligado a salir y terminar el show. En 1992, tras sufrir James Hetfield (Metallica) unas graves quemaduras abriendo para la banda californiana, los Guns N' Roses salieron al escenario tres horas tarde y tan solo ofrecieron, por culpa de Axl, una hora de concierto. La situación volvió a repetirse, provocando otra revuelta. 

RockFM