El ego y las drogas destruyen al genio: la salida de Brian Jones de The Rolling Stones

El multinstrumentalista fue despedido de la banda un 9 de junio de 1969
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“No me siento identificado con mis compañeros sobre los discos que estamos haciendo. Quiero tocar mi música, la cual ya no es la música de los Stones. Lo que hacen Mick y Keith ha progresado hasta un lugar en el que ya no me siento cómodo”. Algo así decía la nota de prensa que Brian Jones emitió un 9 de junio de 1969, cuando anunció su salida de The Rolling Stones

Lo cierto es que esto fue una sorpresa para los fans de la banda, pero no para sus compañeros ni la gente con la que habían trabajado. La verdad detrás de aquellas declaraciones era, de hecho, que los Stones habían despedido a Jones de la formación el día anterior, pero tuvieron la cortesía de permitirle despedirse como él quisiera ante la mirada del público. Sin embargo, este adiós supuso el último clavo en su ataúd. Tres semanas después, Jones se uniría al club maldito de los 27. 

Puede que no lo sepas, pero Brian Jones fue el primer líder de la banda. Él formó el conjunto, él eligió a los miembros y él le dio nombre a la banda. La primera música de los Stones, de hecho, era, en gran parte, obra suya. Los conciertos, por otro lado, también los conseguía él. Para demostrar que era el “jefe”, de hecho, se pagaba a sí mismo cinco libras más que el resto de la banda, lo cual provocaba la ira de Jagger y de Richards. 

Puede que su actitud fuera algo presuntuosa, pero lo cierto es que lo compensaba con talento musical. Jones podía tocar la armónica, el sitar, el órgano, el violonchelo, la trompeta, el trombón, el saxo, toda clase de guitarras... era un verdadero maestro musical. Junto con Richards, ambos consiguieron desarrollar un método único para tocar las partes rítmicas y solistas sin chocar entre ellos. 

Y es que el músico era admirado hasta por los miembros de lo que estaba a punto de convertirse en Led Zeppelin y, a lo largo de la historia, siempre ha sido reconocido como un verdadero genio. Lo de Jones y la música era un verdadero idilio. El músico era hijo de un ingiero aeronaútico y de una organista de iglesia, pero se reveló contra sus padres y decidió vivir su propia vida. Fue expulsado de la escuela, tenía dos hijos con tan solo 16 años -aunque él no lo sabía- y, en definitiva, vivía en un bucle de caos en el que quizás, lo único que brillaba era su talento. Ya en el '65, Jones afirmaba que no estaba satisfecho de todo con la música ni con el éxito. Quizás fue esto, justo esto, lo que acabó con él, consumido por su propio carácter brillante y destructivo. 

El mánager y productor Andrew Loog Oldham, en 1963, fue una de las figuras que animó a Jagger y a Richards a componer su propio material. Eso no le gustó nada a Jones, acostumbrado a tener la iniciativa de toda la música de la banda. El músico comenzaba a perder cada vez más terreno y el seno de los Stones sufrió un cisma. O jugaban como un equipo, o no jugaban en absoluto. 

Entonces, como con tantas bandas del momento, llegaron las drogas. Jones consumía sustancias para lidiar con sus inseguridades, así como para experimentar. Su primera detención tuvo lugar en 1967, cuando fue pillado con marihuana, cocaína y metanfetamina, aunque solo admitió el consumo de la primera sustancia. 

Las drogas y el alcohol contribuyeron a empeorar todos los problemas de Jones con la banda. Sus cambios de humor cada vez eran más constantes, tan pronto un día era vergonzoso e introvertido como, de repente, se volvía una persona que buscaba, constantemente, que sus compañeros le reforzasen constantemente. Sin embargo, la ira y los desplantes tampoco eran un comportamiento extraño. 

Para el año '68, Jones ya casi no contribuía en la música de los Stones. Fue por eso que, cuando salió 'Beggars Banquet', el disco sonaba diferente, la psicodelia disminuía, dejando paso a la raíces blues, algo que, por otro lado, era del gusto de Brian. Sin embargo, ya era demasiado tarde. “Keith y yo tomábamos drogas, pero Brian consumía demasiadas y del tipo equivocado, ya no funcionaba como músico”, recordaba Mick Jagger en 2012. 

Pese a esto, Jones seguía siendo brillante y, de hecho, todavía se le puede escuchar en pequeños destellos del redondo, donde tocó la guitarra, el sitar, la armónica y la tambura en algunos -breves- fragmentos. En los créditos del disco, su nombre nunca llegó a aparecer. En 'The Rolling Stones Rock and Roll Circus', la película de la banda, se puede ver cómo su contribución a la banda era ya casi nula. Muchos sabían que se le acababa el tiempo. 
 
Llegó el año '69 y Jones ya no se presentaba ni a grabar. Normalmente, o estaba demasiado drogado para tocar o, directamente, no estaba allí. Cuando aparecía, los compañeros de la banda intentaban encontrarle algo que hacer. A la hora de grabar “You Can't Always Get What You Want” Jones le preguntó a Jagger: “¿Qué puedo tocar?”. Jagger respondió: “No lo sé, Brian, ¿qué puedes tocar?”. Estaba perdido. 

En mayo de aquel año, se produjo el segundo arresto del músico, que fue declarado culpable de un delito de posesión de cannabis. Aunque podría haber acabado en la cárcel, teniendo en cuenta que ya se había metido en problemas previamente, el músico solo tuvo que pagar una multa. 

Los Stones iban a salir de gira por Estados Unidos y Brian tenía muy pocas probabilidades de conseguir una visa para poder viajar allí, teniendo en cuenta los cargos a los que se había enfrentado. Además, el músico no se sabía sus nuevas canciones. Su vida profesional se desmoronaba y, para colmo, tuvo un accidente de motocicleta, estrellándose contra la ventana de una tienda. 

Tras no presentarse a una sesión de fotos y confirmarse que no podría viajar a Estados Unidos, el 8 de junio de 1969, la banda le dijo que estaba despedido. El músico recibiría 100.000 libras más 20.000 por cada año que la banda siguiera en activo. Su sustituto fue Mick Taylor, que tenía 20 años por aquel entonces. 

Aunque, en un principio, parecía que Brian Jones estaba más contento, listo para formar una nueva banda y trabajando en nuevo material, los buenos propósitos no duraron mucho. El 2 de julio de 1969, Brian Jones fue encontrado muerto en su piscina. Cientos de mariposas blancas fueron soltadas en Hyde Park durante un concierto de The Rolling Stones en su memoria. 

A su funeral solo acudieron Wyman y Watts, Jagger y Richards no pudieron asistir. 

RockFM