Frank Sinatra y la lección de humildad más grande de la historia del rock

Frank Sinatra echó pestes contra el rock en 1957, pero años después se tuvo que tragar sus palabras
Frank Sinatra y la lección de humildad más grande de la historia del rock

 

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Imagínate que eres un artista de éxito, una persona verdaderamente influyente, un mito que la gente sueña con conocer, un tipo al que se le puede dedicar un reportaje completo solo por estar resfriado. Ahora, por un momento, intenta imaginar que llega toda una nueva generación de músicos, con una nueva actitud y estilo inimitable, amenanzando con bajarte de tu trono. ¿Qué harías? Esto es lo mismo que debió pensar Frank Sinatra, la leyenda de la música popular, cuando, a finales de los '50, el rock comenzó a revolucinar el mundo. El de Nueva Jersey -aunque conocido por cantarle a Nueva York- vio amenazada su posición y su estilo de vida, a medida que una nueva generación, encabezada por Elvis, comenzaba a dejar su marca imborrable en la historia de la música. 

Pasando la antorcha... ¿o no?

En 1960, al volver el Rey del Rock del ejército, Sinatra le invitó en un programa especial, grabado en el Fotainebleau Hotel de Miami un 26 de marzo y emitido un 8 de mayo, en el que ambos cantaron juntos. La actuación estuvo repleta de curiosidades y de grandes momentos pero lo más interesante es lo que hay detrás de ella. 

En aquel entonces, Frank Sinatra tenía 45 años y Elvis tan solo 25. Lo que muchos podrían haber interpretado como un artista pasándole la antorcha a otro, en un principio, no iba a suceder. Tuvo que ser la hija de Frank, Nancy Sinatra, la que convenciera al cantante para subirse al escenario con un Elvis que, en aquel momento, ya era toda una estrella internacional alabada por las masas. En aquel show sonaron cuatro canciones, "Fame and Fortune", "Stuck on You", "Love Me Tender" y "Witchcraft". De los cuatro temas, tres eran de Elvis, dos de ellos sonaban en directo por primera vez (aunque "Stuck on You" ya era un número uno en aquel entonces) y a Sinatra sólo le quedó el consuelo de que su canción, "Witchcraft", fuera la última en sonar, cantada por El Rey del Rock. 

"Tú cantas 'Witchcraft' y yo una de las otras", le decía Sinatra a Elvis frente a la audiencia antes de comenzar a tocar. Con versiones más "jazzy" y orquestrales, todos los temas sonaron con éxito en un momento para la historia. "Trabajamos de la misma manera, solo que en áreas diferentes", bromeaba un inseguro Sinatra antes de encarar "Love Me Tender". Pese a todo, las dos leyendas habían conseguido compenetrarse perfectamente y, a la larga, acabarían forjando una improbable amistad. Al final, Sinatra salvó su papel como mito musical y Elvis consiguió reconectar con su audiencia tras ausentarse para realizar sus labores militares. Todos salieron ganando. Sin embargo, para entender la importancia y lo improbable que era ver a los dos cantantes juntos, hay que echar la mirada atrás. 

Del amor al odio solo hay un paso 

En 1957, Sinatra echó pestes del género, atacando sin piedad a los nuevos artistas: "El rock and roll huele a falso e impostado. Es compuesto y cantado por cretinos y matones... es la música de guerra de cada delincuente con patillas que anda por la faz de la tierra. Es la forma de expresión más brutal, fea, desesperada y perversa que he tenido la desgracia de escuchar", declaró. ¿Tenía miedo de perder su posición? ¿Realmente odiaba el rock? ¿Quizás se acabó abriendo de mente? 

Es muy posible que, en el momento en el que Frank Sinatra accedió a cantar con Elvis, lo hiciera de mala gana, pero, al final, la gran estrella de la música, se acabó llevando una tremenda lección de humildad. Nancy Sinatra acabó apareciendo en la película 'Speedway', uno de los pinitos cinematrográficos de Elvis. Sinatra, por su parte, le dejó su avión privado a Elvis y a Priscilla su jet privado para volar hasta Las Vegas, donde se acabarían casando. 

¿Acabó Frank Sinatra amando el rock? No, desde luego que no, pero, tiempo después, se enamoraría de una canción de The Beatles, "Something", que él mismo llegaría a cantar. Por su sello discográfico, Reprise Records, pasarían músicos como Neil Young o Jimi Hendrix. Años después, tras ventas, cambios, una desaparición y su resurección, la discográfica que un día fundó Sinatra acabaría siendo la casa de grandes bandas de rock, desde Black Sabbath a Green Day. Es muy probable que, al bueno de Sinatra, esto lo le hubiera hecho demasiada gracia. 

RockFM