James Brown: una escopeta y "extraños en mi cuarto de baño"

La historia de la música ha dejado tras de sí un buen número de historias salvajes. Esta es una de ellas
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RockFM

Locutor RockFM

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Era conocido como el “Padrino del soul”, y una de sus proclamas era esta: “Si bailáramos más a menudo, tendríamos menos problemas”. Como filosofía de vida suena bien, sin embargo, ¿cuántas veces damos consejos que no nos aplicamos a nosotros mismos? James Brown será por siempre un artista que dejó su nombre con mayúsculas en la historia de la música. Un tipo que quería ser una estrella y se empeñó en ello hasta conseguirlo. Pero no solo dejó tras de sí grandes canciones y pasos de baile. También, un buen reguero de historias salvajes.

El 24 de septiembre de 1988, James Brown entró en una oficina de seguros, cercana a su despacho. Lo hizo bajo los efectos del PCP (feniclicidina), una sustancia que a dosis altas puede provocar alucinaciones y síntomas similares a los de la esquizofrenia. Brown entró en esta oficina armado con una escopeta y una pistola, clamando lo siguiente: “Hay extraños usando mi cuarto de baño”. Inmediatamente, ordenó a todo el mundo que se marchara del lugar. Cuando llegó la policía, James Brown se dio a la fuga en su camioneta, comenzando una persecución entre Georgia y Carolina del Sur. Tal fue la locura de aquella fuga, que la policía disparó a dos de las ruedas del vehículo y, aún así, Brown seguía tratando de zafarse de ellos. Los agentes dispararon alegando que James intentó atropellarles en varias ocasiones; sin embargo, la versión de Brown es distinta. Según sus propias declaraciones, mientras se encontraba rindiéndose ante la presencia de un oficial de policía negro, un grupo de agentes de policía blancos comenzaron a destrozar los cristales de su camioneta. Por ello, y temiendo por su vida, Brown intentó escapar nuevamente, y la policía a abrir fuego.

Como resultado de aquello, James Brown fue condenado a seis años de prisión. El 15 de diciembre de 1988, Brown entró en el State Park Correctional Centre de Carolina del Sur, acusado de portar una arma mortal en público, intento de huida de la policía y conducir bajos los efectos de las drogas. Finalmente, cumplió tres de los seis años. Aunque volvió a ser acusado de cargos similares en 1998, por disparar un rifle y volver a darse a la fuga.

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