B.B. King no siempre fue El Rey del Blues: el origen desconocido de la leyenda

Recordamos la cara oculta de B.B. King, que no siempre fue El Rey del Blues
B.B. King no siempre fue El Rey del Blues: el origen desconocido de la leyenda

 

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Antes de ser leyendas, los mitos de la música fueron, antes, humanos. Cuando recordamos a B.B. King, conocido como El Rey del Blues, siempre nos viene a la cabeza la imagen del bluesman, sentado y rodeado se su banda, haciendo llorar a su querida guitarra, Lucille, transmitiendo una emoción que nadie más ha sido capaz de hacer sentir a una audiencia de ninguna otra manera. Sin embargo, B.B. King no siempre fue la leyenda que recordamos hoy en día y, de hecho, tuvo muy dificir eso de cantar el blues durante mucho tiempo. 

De niño "asutado" a DJ radiofónico

Cuando era niño, la madre de BB no le permitía cantar el blues, al que llamaba la música del diablo (que se lo digan a Robert Johnson) incluso aunque su primo era Bukka White, un reconocido bluesman que ganaba la vida con la música. Este individuo, sin embargo, fue uno de los principales responsables de que King acabara tocando y ascendiendo al estatus de leyenda. 

White, además de ayudarle a inspirar sus caraterísticos y potentes "bends", también le enseñó algo que, en muchas ocasiones, pasa desapercibido pero que es casi tan importante como hacer buena música: una buena presentación lo es todo. "Si quieres ser un buen cantante de blues, la gente va a acudir a ti, así vístete como si fueras al banco para pedir dinero", le dijo Bukka a un joven B.B. King. Así lo hizo, su elegancia característica se convirtió en una de las señas de identifad del músico. 

Por supuesto, White también le enseñó a King todos los secretos que conocía sobre las seis cuerdas.  Su empeño era que su pupilo aprendiera a deslizarse arriba y abajo a través del mástil de la guitarra con un cuello de botella de metal, un elemento que se utiliza mucho a la hora de tocar la guitarra, sobre todo en la técnica del "slide". Sin embargo, a B.B. King eso no se le daba bien, no le gustaba. ¿Qué fue lo que hizo? Intentar imitar aquel sonido estirando todo lo posible las cuerdas de su instrumento a la hora de dar una nota, lo que también se conoce como "bending". Aquella técnica se convertiría en su característica musical más destacable. 

Sin embargo, cuando BB comenzó su carrera profesional, lo hizo en la radio. Las ondas fueron la primera casa del músico, que conducía un programa llamado Spia Swing Club en la WDIA  de Memphis, Tennesse. Fue allí donde recibió el nombre de Beale Street Blues Boy, que se acabó quedando, simplemente, en B.B.. 

Un anuncio para alcanzar la fama 

Además de ser llamado, B.B., también fue llamado "The Pepticon Boy". ¿Por qué? Por aquel entonces, la WDIA era la primera radio dedicada a la música negra en Estados Unidos aunque, irónicamente, eran dos hombres blancos los que la llevaban. Un buen día, el joven Riley King se acercó al despacho de uno de los fundadores del medio, Dick Ferguson, para proponerle que le grabara un disco. Su jefe le contestó que ellos no hacían eso, pero consciente de su creatividad, le presentó a King un nuevo producto, Pepticon, un tónico con alto contenido en alcohol que iban a promocionar. Ferguson le pidió a King que compusiera un jingle (una canción para promocionar algo en la radio) de Pepticon. En tan solo unos instantes, la canción estaba lista:

"Pepticon sure is good
Pepticon sure is good
Pepticon sure is good
You can get it anywhere in your neighbourhood"

A día de hoy, ya nadie se acuerda de Pepticon, pero gracias a este anuncio, King consiguió comenzar a despegar en el mundo de la música hasta convertirse en una leyenda. Puedes ver a B.B. King cantarlo en el minuto 5:10 del vídeo. 

RockFM