LIBROS DEL ROCK

La otra cara de Eric Clapton

Con motivo de su 75 cumpleaños, recordamos la suculenta autobiografía de “Mano Lenta”, que se reeditó hace apenas unos meses en nuestro país.
Clapton: Autobiografía

 

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Locutor RockFM

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Quizás su apariencia de “chico bueno” nunca le ha llevado a ganarse la mala fama que tienen y/o tuvieron otros compañeros de profesión y generación. Pero en el momento en el que te leas sus memorias, seguro que cambias radicalmente de opinión… Porque con su autobiografía –publicada originalmente en 2007 y reeditada por Neo Sounds en septiembre de 2019– quedó claro que tenía todas las papeletas para haber dejado este mundo hace años y de forma prematura, como otros tantos dioses del Olimpo del rock. 

Comienza este striptease emocional con la consabida historia familiar de Eric Clapton: los que pensaba que eran sus padres eran sus abuelos y su “hermana” era en realidad su madre. Una “madre ausente”, que iba y volvía hasta que un día nunca más volvió…

Sobre sus amigos de la aristocracia del rock británico, Eric Clapton recuerda su relación y sus colaboraciones con los Beatles, los StonesLed Zeppelin y Pink Floyd, con atención especial a Jimi Hendrix, con el que estableció una estrecha amistad, a pesar de que fue el éxito de Jimi el que de alguna hizo sombra a la fama como “súper guitarrista” de Eric.

Alguien “diferente”
Parece mentira que encontrándonos ante la autobiografía de un músico “total” como Eric Clapton, casi la música sea algo anecdótico entre las vivencias del músico inglés… De hecho, da la sensación de que si no hubiera vivido un infierno de drogas, alcohol e incluso intentos de suicidio, su vida personal y profesional hubiese sido muy distinta. Pero la cuestión es que ya desde muy pequeño, Eric se sintió diferente a los demás. Y no sólo por vivir en el seno de una familia desestructurada, aunque quizás fue esto lo que le hizo encerrarse en sí mismo y obsesionarse con el blues que escuchaba por las noches en la radio... Y es que incluso cuando ya despuntaba como un virtuoso de las seis cuerdas, los traumas de la infancia le seguían persiguiendo –por ejemplo– a la hora de tener relaciones sexuales, por una humillación que sufrió en el colegio. Eso sumado a su insatisfacción permanente, le hicieron marcharse de auténticos supergrupos como los Yardbirds, los Bluesbreakers de John MayallBlind FaithCream o Derek & The Dominos

Su “lado oscuro” 
Por si alguien duda todavía del origen de su apodo, que quede claro que lo de “Mano Lenta” le viene porque en su día tardaba mucho en cambiar las cuerdas de la guitarra cuando se le rompía una de ellas; nada que ver con su técnica como guitarrista, ni con que tardara mucho a la hora de echarse mano a la cartera... Sobre su “lado oscuro”, Eric no duda en confesar el acoso al que llegó a someter a Pattie Boyd –la mujer de su amigo George Harrison– a la que le dedicó el “Layla” de Derek & The Dominos, justo cuando le amenazaba con una sobredosis de heroína, si no dejaba al ex Beatle. Pero luego no fue la heroína la que dinamitó la relación de Eric Clapton y Pattie Boyd. Fue el alcohol lo que hizo que Eric perdiera a su gran amor. Y por si esto fuera poco, cuando llevaba tres años limpio, su hijo Conor se cayó desde el piso 53 de un rascacielos, con apenas cuatro años de edad. Esa tragedia se convirtió en “Tears In Heaven” y –según su autobiografía– en el detonante para recuperar su estabilidad emocional, gracias a la oración y al rock. 

Sin ahondar en sus grandes desgracias, Eric Clapton cierra estas memorias, recordando que siempre hay lugar para la esperanza y la redención. Por eso, ahora más que nunca, te recomiendo la autobiografía de alguien que dejó de ser Dios (para ser más humano).

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