¿Por qué la guitarra de Van Halen está enterrada junto al guitarrista de Pantera?

Las últimas palabras de “Dimebag” Darrell Abbott fueron, de hecho, “Van Halen”
ctv-ktt-van-halen-guitarra

 

Tiempo de lectura: 2’

La noche del 8 de diciembre de 2004 fue una de las más trágicas que jamás pudo vivir el mundo del metal. El que había sido guitarrista de Pantera, “Dimebag” Darrell Abbott, salía, como en cualquier otra ocasión, al escenario para tocar con su banda, Damageplan. El show acababa de comenzar cuando, de repente, un hombre, Nathan Gale, con serios problemas psiquiátricos, sacó un arma con la que disparó cinco veces a la cabeza del guitarrista, que falleció en el acto. Dos personas más fallecieron y otras siete fueron heridas antes de que el lunático fuera abatido por la policía en aquella terrible noche. 

Las últimas palabras que “Dimebag” pudo alcanzar a decir, momentos antes de la terrible masacre, fueron “Van Halen”. ¿Por qué? ¿A qué hacía referencia? Lo cierto es que el nombre del guitarrista era un código que Abbot tenía con su hermano, Vinnie Paul (fallecido en 2018), que también era el batería del conjunto, para referirse simplemente, a pasarlo bien.  “Lo último que realmente importa es lo último que nos dijimos antes de salir al escenario. Estábamos calentando en un lado del escenario, como siempre, y estábamos realmente contentos. Nuestro código secreto cuando estábamos pasándolo bien era 'Van Halen'. Eso fue lo último que nos dijimos el uno al otro y después chocamos antes de subirnos al escenario. Minuto y medio después... se fue para no volver”, explicó el batería. 

Lo cierto es que Dimebag era un gran fanático de Van Halen y le encantaba ver al guitarrista en directo. Tan solo unas semanas antes, Dime consiguió conocer a Eddie, con quien pudo llegar a tocar un poco en una prueba de sonido. “Era como un niño en una tienda de caramelos”, recordaba su hermano. Aquello fue una amistad a primera vista, los hermanos se fueron a ver el concierto de Eddie, que les mandó una limusina y quiso pasar el rato con ellos. “¿Sabes qué? Si el avión se estrellara ahora mismo, me daría igual porque por fin he conocido al tío por el que empecé a tocar la guitarra”, le dijo Dimebag a su hermano en el vuelo de vuelta a casa. 

Días después de la muerte del guitarrista, Gene Simmons y Paul Stanley, de Kiss, pagaron el ataúd de Dime, personalizado, como a él le hubiera gustado, con detalles de su banda. Poco después, Van Halen llamó a la pareja del difunto y le recordó que Dimebag le había ofrecido 30.000 dólares por una de sus guitarras. Así que el batería le pidió que le dejase enterrarla junto a él. El día del funeral, Eddie se presentó junto al instrumento, no uno nuevo, sino la Van Halen II de 1979. “Un original como él debería tener la guitarra original”, dijo. 

Van Halen dejó el instrumento pero no quiso llevarlo junto al cuerpo, quería recordar a Dime tal y como le había conocido aquella mágica noche. La pareja de Darrell fue la encargada de hacérselo llevar, dejándola en el ataúd. En la ceremonia posterior, Eddie se pasaría a decir unas palabras, conmovido por la breve pero intensa amistad que le había unido a Dimebag. Lo último que hizo, después de alabarle, fue reproducir un mensaje en su móvil en el que el guitarrista le daba las gracias por aquella maravillosa noche. 

RockFM